Valls, 1819

El novembre de 1946 a Cultura de Valls, “Eco” va publicar l’article ‘Papeles Viejos’ que va aplegar la transcripció de dos documents sobre els dos assassinats el 19 de juliol de 1819 a Valls a l’entorn de l’actuació de les dues Colles de Xiquets de Valls de l’època, la dels Menestrals i la dels Pagesos, a la festa del barri de la Mare de Déu del Carme. Un document presenta el testimoni de Josep Termens, “Alcayde de las Carceles” de Valls. L’altre, uns aclariments, per al·lusions, de Pere Màrtir de Veciana de Miró, Comandant dels Mossos d’Esquadra: “Declaración del testigo 22. José Termens. / En dicha Villa de Valls á diez y seis dias del mes de Octubre del año mil ochocientos diez y nueve: El expresado Señor Alcalde Mayor y Nominado para la entendida justificacion y prueba mandó parecer ante si á Jose Termens Alcayde de las Carceles de esta Villa, de edad que ha dicho ser de cincuenta y seis años, el cual mediante juramento que en toda forma de derecho ha prestado en manos y poder de su (abreviatura ilegible) ha ofrecido decir verdad y lo que sabria sobre lo que fuere preguntado; Y siendolo a tenor del auto de oficio que va por cabeza de los presentes =Dixo: Que en la noche del diez y nueve Julio último estaba con el sosbayle de esta Villa Jose Vallverdú, en el Teatro donde se hacian comedias y al salir de la que se acaba de hacer, que seria como á cosa de las diez horas de la noche y estaba con el sosbayle a la calle llegó alli un Mozo de la Esquadra que es el Asistente de Don Pedro Martir Veciana Comandante de dicha Esquadra que tiene el apelllido de Piñol, y abló con otros dos Mozos de la misma Esquadra diciendoles delante del testigo, y del sosbayle si estaban llamados por la Justicia, y respondiendo aquellos dos Mozos que si, el dicho Asistente les dixo que fuesen con ella, pero entonces el sosbayle les dixo que no, sino que fuesen con el Comandante Don Pedro Martir Veciana que els sosbayle ya tomaria otra gente, y luego mandó al testigo, al Mozo de los Regidores llamado Juan Serra, al Portero de esta Villa Cayetano Barnat, y al hijo de otro Mozo de dichos Regidores llamado Alberto Andreu; y los quatro con dicho sosbayle fuimos a rondar la Villa, y al llegar á la calle vulgarmente dicha dels Metges, cerca la casa de Doña Josefa Colla Viuda vecina de esta Villa, hallamos un hombre tendido en el suelo que conoció el testigo que era Juan Bofarull alias Caballé casado Labrador de la misma Villa, porque antes ya lo tenia conocido, que no ablaba ni daba ninguna señal de vida, lo que vió por medio de la luz que llevaba el testigo auxiliante la justicia, y otra que llevaba un hijo suyo Jose Termens Soguero tambien de esta Villa, que estaba en aquel mismo sitio con el Escribano de la Curia de ella Baltasar Marti, que dixeron esperaban al Señor Bayle, y en este momento compareció alli el expresado Comandante de las Esquadras con diferentes Mozos, y al ver dicho Comandante aquel hombre tendido en tierra, dixo, dirigiendose a él: «temps há que tu pronosticaba»; y añadió; este hombre se ha de llevar al Hospital, y á esto el testigo le dixo al Comandante, mire Usted que no abrirán el Hospital si antes no se dice al Señor Jose Salas su Administrador, y entonces el testigo con dicho Portero, y Juan Serra Mozo de los Regidores fueron a encontrar al dicho Administrador y le dixeron que habian de llevar dos muertos al Hospital y entonces el mismo Administrador con ellos fueron a dicho Hospital, y á la voz del mismo Administrador abrieron la puerta, y el testigo con sus dos compañeros entraron, y tomaron las andas, y se fueron a buscar el cadaver de Juan Bofarull, y lo conduxeron al mismo Hospital donde lo dexaron, y cuando pasaron por las quatro Esquinas de la calle del Carmen, encontraron al Señor Bayle con hombres que se dixo, y fué entendido que llevaban el cadaver de Jaime Monconill Soltero Labrador vecino que fué de esta Villa, que lo habian encontrado muerto al saguan de la casa y cerca el umbral de la puerta de Francisca y Jose Jover Madre, é hijo de esta misma Villa, cuya casa se halla cita en la calle llamada del Carmen, inmediata a la nombrada dels Metges, y juntos llegaron á dicho Hospital y dexaron alli el dicho cadaver de Monconill, y luego todos se retiraron á sus casas; Puede añadir que en esta Villa en aquellos dias hubo un Bayle que llaman de Valencianos, y que habia dos partidos, uno de Labradores y otro de Menestrales en hacer torres, ó castillos, y cual de ellos lo haria mas alto, y que el Señor Bayle temiendo que no hubiese riñas, mandó que no hiciesen castillos por la tarde del domingo diez y ocho de Julio, de cuyas cabezas principales de estos partidos no tiene noticia alguna; y presume que el Señor Bayle mandó suspender las torres, ó castillos porque fue publico en esta Villa que los menestrales que baylaban, hicieron la torre de ocho estados, y que los labradores dansantes, se empeñaron con el mayor conato, en que les habian de igualar, como en efecto tiene entendio el testigo que lo lograron por la mañana del mismo Domingo diez y ocho; Y está crehido que el Señor Bayle viendo que ya estaban igualados los partidos, observando que todavia no estaban sosegados, les privó la continuación de dichas torres por la tarde: Que desde que está preso Francisco Queralt, ha observado el declarante, lo visitan con frequencia, esto es desde las doce á la una, y al anochecer dos hermanos que se llaman Balcells, que ablan con el preso con voz alta, y cosas indiferentes, y que tambien han ido y van otros compañeros de Balcells á visitar, y ablan con el referido preso; Que es quanto puede declarar y la verdad. Y habiendosele lehido esta declaracion á ella se afirmó y ratificó bajo el mismo juramento prestado, y no lo ha firmado porque ha dicho no saber escribir, firmolo por é el infraescritdo con su merecimiento de que doy fe =Rada =Por el declarante =Ramon Renart =Ante mi =Salvio Fabregas =Es copia del original, de que doy fe =Thomas Maria Fabregas” […] “Me he enterado de la cita que de mi hace José Termens Alcayde de las carceles de Valls sobre la muerte de Juan Bofarull alias Cavallé y aunque no tengo presente haver dirigido al cadaver de este la expresión de «temps ha que tu pronosticaba» tengo alguna idea de su veracidad pues que constandome el genio ruidoso del expresado Cavallé y lo mucho que viviendo este le habia exortado á que moderase su conducta es muy factible que en aquel caso me exclamase con aquella ú otras expresiones semejantes: Es cuanto puedo decir a Usted en el particular y en contestación a suo fico de 22 de Junio que recibo muy atrasado. / Tarragona 1° Agosto de 1822 / Pedro Martir Veciana / Señor Juez de 1ª Instancia de Tarragona” (“Eco”: 1946. ACAC).

 

Josep Termens, doncs, va relatar el 16 d’octubre de 1819 la troballa el vespre del 19 de juliol de 1819 dels cossos sense vida, primer, de Joan Bofarull, “Caballé”, casat, pagès i fill de Valls, al carrer dels Metges, que creua el carrer de la Mare de Déu del Carme, i, a continuació, de Jaume Moncunill, solter i també pagès i fill de Valls, al mateix carrer de la Mare de Déu del Carme.

 

Els Llibres Sagramentals de la Parròquia de Sant Joan Baptista de Valls recullen les dues defuncions. Aquí es llegeix que un dels difunts es deia Pau Monconill, no Jaume Monconill, com es diu al paper de Josep Termens. Les cerimònies d’enterrament van ocórrer l’endemà, 20 de juliol de 1819: “Als vint de Juriol de mil vuit cents dinou en lo cementeri Rural de Valls se ha enterrat lo Cos de Joan Bofarull Pages, marit de Rosa Tondo, fill de Bernat Bofarull Pages difunt y de Francisca Tondo Viuda tots de Valls: morí ahir después de haver rebut lo Sagrament de la Extremaunció” […] “Dit dia [20 de juliol de 1819] se ha enterrat en lo cementiri Rural de Valls lo Cos de Pau Monconill fadrí Pages, fill de Pere Joan Monconill Viudo Pages, y de Maria Monserrat, Conjuges esta difunta tots de Valls mori ahir después de haver rebut lo Sagrament de la Extremaunció” (AHAT).

 

Els Llibres Sagramentals de la Parròquia de Sant Joan Baptista de Valls aporten més dades dels difunts. Joan Bofarull Tondo, pagès, va néixer el 13 de gener de 1788 a Valls, per tant tenia 31 anys en morir, i era fill de Bernat Bofarull Martí, també pagès de Valls, i Francesca Tondo Bella, filla de moliner i també de Valls (AHAT). Pau Monconill Montserrat, pagès, solter i també de Valls, era fill de Pere Joan Monconill Roca, pagès i també de Valls, i Maria Montserrat Marsal, filla de pagesos i també de Valls (AHAT).

 

El testimoni de Josep Termens comenta que les dues morts van ocórrer al barri del Carme de Valls i el dilluns 19 de juliol, l’endemà d’uns dies d’actuacions castelleres. Les jornades castelleres, és clar, van succeir per la celebració veïnal d’aquest barri. La diada de la Mare de Déu del Carme s’escau el 16 de juliol, el 1819 un divendres, cosa que va afavorir que els dies de gresca abracessin també els dies successius, el cap de setmana, aquell any, i on els Castells van sovintejar a l’època –almenys encara se’n van alçar el 1893–.

 

Josep Termens va precisar l’actuació de les Colles –“partidos”, en una traducció ampul·losa al castellà– de Pagesos i Menestrals de Balls de Valencians, que més endavant van esdevenir de Xiquets de Valls, abocades a deixar enrere les cotilles del seu estadi primigeni pel seu desig de superar límits aquells dies. Les línies testimonien l’èxit primer dels Menestrals en el sostre de vuit pisos i l’assoliment també d’aquesta fita pels Pagesos el matí de diumenge 18 de juliol, la primera notícia de Castells de vuit pisos que se sàpiga a hores d’ara.

 

L’existència de dues formacions rivals, la fórmula habitual en els Castells a Valls, va incentivar l’auge de l’activitat. Les disputes poden esdevenir fructíferes. En contra d’una primera impressió, una empresa es cohesiona i dinamitza davant l’estímul d’una contrincant. En aquest cas, per competir-se per qui reeixia en l’exercici de les destreses castelleres, però també, per xocar dos esquemes mentals per les diferències laborals, socials o polítiques dels integrants dels dos col·lectius en acció, pagesos i menestrals. La notícia que la rivalitat va derivar en dos assassinats exterioritza la concepció visceral pels Castells per part d’alguns protagonistes aquell temps. Les mencions que el Batlle va haver de prohibir al final l’actuació la tarda del diumenge 18 juliol i que Pere Màrtir de Veciana de Miró, Comandant dels Mossos d’Esquadra, va veure venir els fatídics successos fan sobreentendre la virulència latent entre els dos bàndols castellers contendents.

 

L’ofici dels dos assassinats, pagesos, vincula els dos morts a una de les faccions, la Colla de Valencians de Pagesos. La família política d’un d’ells també i, a més, atorgant-li galons amb la perspectiva del temps. Joan Bofarull Tondo era casat amb la vallenca Rosa Tondo Torrents, cosina germana d’Agustí Tondo Rabassó, pagès, pare d’Isidre Tondo Ballart, “Rabasso”, també pagès, més endavant, cap de la Colla Vella dels Xiquets de Valls, successora de la Colla del Ball de Valencians de Pagesos. Els pares de Rosa Tondo Torrents i Agustí Tondo Rabassó eren, respectivament, els germans Joan i Agustí Tondo Pont, ambdós pagesos.

 

La identitat de l’encausat, Francesc Queralt, també es pot contextualitzar si se’l relaciona amb l’altre bàndol a escena. Queralt és un cognom característic de Valls i d’aleshores es constata l’existència de diversos Francesc Queralt d’ofici menestral, però també, pagès.

 

Diversos autors han afirmat, de fet, és la tesi oficial, que la prohibició de l’Alcalde d’aixecar-se Castells la tarda del diumenge 18 de juliol sembla va tenir més cua. Fins ara s’ha assenyalat que l’ordre va perpetuar-se a Valls durant quinze anys, fins la Festa Major de Sant Joan de 1834, a partir de casar-hi una dada de l’article ‘Fa cent anys’ que “Marc-Anton” va publicar el 1935 a La Crónica de Valls. Aquí van aplegar-se diverses notícies extretes d’un dietari de cent anys enrere i una d’aquesta va fer referència a “que els menestrals varen fer sortir la gralla i feren castells, que, des de l’any 1819 no els havien fet, per que els Batlles no ho havien volgut” (La Crónica de Valls: 1935. ACAC). Joan Climent Ferré sembla que va localitzar el document original al Fons Baldrich-Coll de l’Arxiu Municipal de Valls o, una transcripció d’aquest, doncs, va publicar unes línies d’època sobre la notícia: “Los Manestrals feran surti la Gralla y feran castells que desde lo any 1819 en sa que non van fer cap perquè los Batlles no ho avian volgut” (J. Climent Ferré: 2013).

 

Els mots del paràgraf anterior, però, no assenyalen l’absència de Castells a Valls, sinó la incompareixença de la Colla de Menestrals durant el període 1819-1834. I, per tant, que els vallencs van poder gaudir dels Castells en pròpia plaça de la mà de l’altra Colla a la palestra, la Colla de Pagesos, suposadament, a més, la damnificada pels assassinats de 1819, atès l’ofici dels dos difunts.

 

De fet, es coneix una notícia de Castells abans de la Festa Major de Sant Joan de 1834 i, per tant, a cura de la Colla de Pagesos, atès el que s’afirma al dietari que “Marc-Anton” va fer conèixer el 1935. La Historia de la Villa de Valls desde su fundación hasta nuestros días de Francesc Puigjaner Gual  recull que “recorrieron las calles danzas, castells y balls de diables que dispararon un infierno de fuegos de artificio denominados carretillas” durant tres dies entre juny i juliol de 1833 en ocasió de festejar-se el jurament d’Isabel II com a Princesa d’Astúries (F. Puigjaner Gual: 1881). El color polític que s’atribueix a la Colla de Valencians de Pagesos no devia immiscir-se en aquesta ocasió, com es va repetir, per exemple, en ocasió de festejar-se la fi de la Tercera Guerra Carlina i, és clar, la derrota de la causa carlina, a Valls el 25, 26 i 27 de març de 1876.

 

 

Xavier Güell

 

Publicat dins de Valls | Etiquetat com a

Valencians i Xiquets de Valls a Riudoms durant la segona meitat del segle XIX

Riudoms és una de les localitats de la comarca del Baix Camp que va comptar amb seguicis de festa major voluminosos a cavall de distintes celebracions almenys durant la segona meitat del segle XIX, segons constata la premsa de l’època consultada.

Així, la transcripció del programa de la festa major a llaor de Sant Jaume va preveure el concurs “de los bailes siguientes: ball nou, de la rosaura, muchiganga, de las gitanas, de moros y cristians, dames y vells, seguirán los xiquets de Valls y después habrá unos 40 hombres que con trajes de diablos irán disparando un estraordinario y vivo fuego” els dies 24, 25 i 26 de juliol. Les celebracions religioses dels dies 24 i 25 tenien lloc a la Parroquial de Sant Jaume. L’Ofici del 26, a l’ermita de Sant Antoni de Pàdua (Diario de Reus: 1861. ACBC).

Aquí sobresurt la presència d’uns “xiquets de Valls”, pel que fa a la tradició del territori d’aixecar construccions humanes. Una colla, suposadament, de Valls, si als mateixos dies al Vendrell, també segons el seu programa d’actes de la festa major, també s’esperava l’“asistencia de los Chiquets de Valls” (Diario de Barcelona: 1861. AHCB).

La gran plantilla de Diables també hi destaca. Això no sorprèn atès el patró organitzatiu que se seguia a la comarca, a banda d’altres punts del territori. Els Diables es constituïen a partir de la reunió de tots aquells veïns amb ganes de participar-hi, amb la prerrogativa que cadascú es procurava els materials necessaris. Això no suposava massa problemes si la mateixa pirotècnia resolia qualsevol contingència no només de carretilles, sinó també de vestuari. L’abillament es venia o es llogava.

Les notícies següents s’espaien una dècada. Aquestes apareixen el 1871, en ocasió de la commemoració dels 25 anys del papat de Pius IX. Aquesta cita d’exaltació catòlica es contextualitza amb què l’Església oficial mirés de recuperar posicions pel ressò de la Revolució de Setembre del 1868 i la proclamació de la Primera República el 1873. Aquests episodis van dur la separació de l’Estat i l’Església, que va materialitzar-se amb l’expulsió dels jesuïtes i la proclamació de la llibertat de culte. El mateix Pius IX també va mostrar-se intransigent a les aportacions dels nous temps.

Una correspondència a la premsa de Tarragona va ressenyar la commemoració del 25è aniversari del pontificat del Papa Pius IX a Riudoms els dies 17 i 18 de juny. Aquí qui va cultivar la tradició d’enfilar-se uns damunt d’altres no van ser els Xiquets de Valls, sinó la seva expressió primigènia, el Ball de Valencians, molt habitual al territori: “Anteayer sábado [17 de juny] Formaronse ya danzas de varios géneros que acompañaron por la noche al Ayuntamiento á la iglesia, donde se cantaron unas solemnes completas […] Terminada la función religiosa apareció en la plaza la música de esta villa que entretuvo con piezas escogidas hasta una hora avanzada al numeroso gentío allí reunido, viendose iluminados la mayor parte de los balcones y ventanas y sucediéndose con frecuencia los fuertes disparos del «ball de Serrallonga» […] Ayer domingo [18 de juny] […] Por la tarde se cantó un solemne trisagio por la misma música y después salió la procesión general en la que se llevaba á S.D.M. habiendo tomado parte en ella todo el pueblo, precediéndola varias danzas como la de «valencians», «cercolets», «Serrallonga» y «diables», cerrándola el Ayuntamiento, que de este modo ha dado pruba de representar a un pueblo Católico” (El Tarraconense: 1871. HCT. Aquest text transcrit a: La Convicción: 1871. AHCB).

Les notícies següents a l’abast a hores d’ara són de després del trasbals de la Tercera Guerra Carlina (1872-1876). El cop d’estat del General Martínez Campos el desembre de 1874 va suposar la fi de la Tercera Guerra Carlina, de la Primera República i el restabliment de la monarquia borbònica a Espanya en favor del Rei d’Alfons XII, fill de la Reina Isabel II, destronada el 1868. El sistema polític que va sobrevenir a continuació rep el nom de Restauració i va atorgar una estabilitat relativa al país durant diverses dècades. La pau social i les renovades ganes de viure els primers temps després de la tercera carlinada van traduir-se en un auge de les celebracions de festa major arreu del país.

A Riudoms va expressar-se en la recuperació de l’advocació de Sant Sebastià, el 20 de gener, la festa major d’hivern, i de Sant Antoni. El programa d’actes del 1881 va proclamar d’aleshores que, “Restablecida la primera de dichas fiestas, despues de muchos años que no se celebraba”, hi participarien “varias danzas, entre ellas lo ball nou, la Rosaura, Pastorets, Sebastiana, Cercolets, Serrallonga, Valencians, Diables, un centenar por lo menos, disparando carretillas, completando el cuadro los Xiquets de Valls, los Nanos y varias músicas”  els dies 19, 20 i 21 de gener (La Opinión: 1881. BHMT). Aquí, doncs, tant els Valencians, com els Xiquets de Valls manegarien la tradició de les torres humanes.

Els Valencians també són citats al programa d’actes de l’edició del 1883. En relació al vespre del 19 de gener, vigília de Sant Sebastià, va esmentar-se: “Por la tarde, las músicas y dulzainas recorrerán la poblacion y acompañarán al Ayuntamiento á Completas. / Habrá bailes de Diablos, de Enanos, de Gitanas y de Valencians, que recorrerán las calles de la población durantes los tres citados días” (La Crónica de Reus: 1883. ACBC). Una altra transcripció del document va assenyalar-hi: “La comitiva que acompañará al Ayuntamiento se compondrà de un grandísimo número de diables, baile de enanos, de las gitanas, varias danzas dramáticas como la de don Jacinto y Marcos Vicente, baile de valencians”. La preeminència del foc sobresurt el vespre del 21 de gener:  “á las nueve de la noche se disparará un tremendo Moro de fooh después del cuál saldrán los diablos á  hacer diabluras con su esencial elemento” (La Opinón: 1883. BHMT).

L’excel·lència de la pólvora és el que va retenir-se d’aleshores: “La fiesta mayor de la vecina villa de Riudoms celebróse el domingo último [21 de gener] con gran afluencia de forasteros y con abundantes y extraordinarios regocijos. Las carretillas y armas de fuego que se dispararon por las comparsas, le asemejaron durante todo el día á una población atacada por un ejército enemigo con un incesante graneado fuego de fusileria” (Las Circunstancias: 1883. ACBC).

Els Valencians i Diables també van anunciar-se el 1886 a la festa a llaor de Sant Sebastià, aquell cop amb la coincidència celebrar-se la fi de la pandèmia de còlera que va assotar el Camp de Tarragona l’estiu del 1885 (S. Palomar Abadia: 2002).

Xavier Güell

Publicat dins de Riudoms | Etiquetat com a , ,

Quaderns de la Brufaganya núm. 4

La Renaixença Castellera a Valls: el temps d’una Colla a plaça (1927-1929).

Comandes: jmcarsi@hotmail.com

IMG_9043

Publicat dins de Sin categoría

Altafulla tampoc no va restar immune a la Decadència Castellera

La Vanguardia de Barcelona va publicar una correspondència el 1904 que va avançar la programació de la Festa Major d’Altafulla, a llaor de Sant Martí, l’11 de novembre. Els actes que s’hi preveuen són els habituals a l’època al territori. Si d’una banda hi prenen protagonisme les celebracions religioses, que donaven sentit a la cita i que pautaven el conjunt d’actes, de l’altra també, tot l’apartat profà i dins d’aquest, diversos elements de seguicis festius també de consuetud al país. Aquests elements darrers, a més d’obrir el pas de les Autoritats quan s’encaminaven o retornaven de les celebracions religioses, exterioritzaven l’estat de gresca per alterar i engrescar l’ordre quotidià dels espais col·lectius amb les seves passades i evolucions maratonianes. En aquella ocasió va anunciar-se la participació d’uns Gegants i Nans, uns de molt viatgers, els del carrer del Cós del Bou de la veïna Tarragona, la capital provincial, d’uns grallers i d’un Ball parlat, el Ball de Sant Martí, on es representa l’hagiografia d’aquest Sant, el Patró de la localitat i aquell cop executat per uns veïns. Les línies també van comentar les gestions per sumar el concurs dels Xiquets de Valls, els Castells, una altra diversió característica al país: “Los días 10, 11 y 12 del actual celebrará su fiesta mayor la villa de Altafulla en honor de su patrón San Martín, con los siguientes festejos: / Día 10: Al mediodía, gran repique general de campanas y salva de morteretes anunciarán al vecindario la vigilia de dicho santo. / A las ocho de la noche saldrá de la Casa Consistorial el Ayuntamiento acompañado de las dulzainas, enanos, gigantes y el tradicional «Ball de Sant Martí», siendo saludados al entrar en la plaza de la Iglesia con una salva de 10 cañonazos, cuyo cañón y luces de bengala corre á cargo del pirotécnico de Reus señor Morgadas. / Una vez en la parroquial iglesia, se cantarán solemnes Completas al órgano. / Concluidas éstas, el Cabildo municipal, con su acompañamiento, regresará á la Casa de la villa. / Acto seguido dará principio sobre el tablado destinado al efecto el «Ball de Sant Martí» representado por varios jóvenes de la población. / Día 11: Festividad de dicho santo, al despertar el alba salva de morteretes, pasacalle por las dulzainas, «Ball de Sant Martí», cabezudos y gigantes. / A las diez: Con asistencia del Ayuntamiento se catará en la iglesia parroquial la misa del maestro Gounod por una orquesta de Vilafranca del Panadés, oficiando el Rdo. Doctor cura párroco y ocupando la sagrada cátedra el inteligente orador sagrado Rdo. Pablo Ferré. / Terminados los santos oficios regresará á las Casas Consistoriales, acompañado, como antes hemos dicho, por la Corporación municipal; acto seguido volverán los jóvenes á representar dicho «Ball de Sant Martí». / A las cuatro de la tarde: Solemne vísperas. / A las cinco: Saldrá de la iglesia la procesión, recorriendo las calles siguientes: Plaza de la Iglesia [plaça de l’Església], Lagar [carrer del Cup], Plaseta [La Placeta], Alta [carrer de Dalt], Mesón [carrer de l’Hostal], Baja [carrer de Baix], San Martín [carrer de Sant Martí], Pozo [plaça del Pou], Horno [carrer del Forn] y regreso á la iglesia, habiendo sido ofrecido el estandarte al comandante general de artillería de esta región don Manuel de Salazar y Alegret. / A las nueve se disparará en la calle de San Martín un bonito castillo de fuegos de artificio por el acreditado pirotécnico señor Morgadas. / A las diez, serenatas en la plaza de la Constitución por la misma orquesta; después de éstas tendrá lugar el baile público en el entoldado del café Nuevo. / Día 12: Al despuntar el alba, salva de morteretes y las danzas recorrerán las principales calles de la población. / A las diez, se celebrará oficio de difuntos cantándose la misa de «Requiem» por la mencionada orquesta, oficiando el Rdo. Don Joaquín Boronat, hijo de la población, estando á cargo la oración fúnebre del mismo orador Rdo. Ferré, asistiendo el municipio. / Como el día anterior, se representará el «ball de Sant Martí» en la plaza de la iglesia. En todas las entradas y salidas que hará el Ayuntamiento en la santa iglesia se dispararán los cañonazos de rúbrica. / Por la tarde y noche, bailes públicos y de sociedad. / También se hacen gestiones para contratar los «xiquets de Valls»” (La Vanguardia: 1904. AHCB).

El Diario de Tarragona va anar més enllà per quasi assegurar la vinguda dels Xiquets de Valls: “Al objeto de dar mayor esplendor á las fiestas, los vecinos de la calle del Cos del Bou ha cedido los gigantes y cabezudos. / Parece que tambien figurarán en el programa las collas dels Xiquets de Valls, el baile popular de San Martín, ramillete de fuegos artificiales, dianas y serenatas, en la que tomarán parte las dulzainas y tamboriles, una acreditada música de Vilafranca del Panadés contratada al efecto y para amenizar los bailes de sociedad que se celebrarán en el café Nuevo y en un entoldado que se celebrarán con todo lujo en uno de los puntos más céntricos de la poblaciónDiario de Tarragona: 1904. BHMT).

Una ressenya prou exhaustiva de la festa a La Cruz de Tarragona, de tota manera, no corrobora la compareixença dels Xiquets de Valls. Aquests no hi són esmentats. Sí la resta d’exercicis de seguicis anunciats. El corpus ideològic religiós i conservador de la publicació, se sobreentén, va predisposar-hi la ressenya o almenys l’enumeració dels exercicis festius de seguicis participants i, per tant, l’omissió dels Xiquets de Valls destapa que aquests no van concorre a l’hora de la veritat. L’atenció de la publicació pels números del seguici beu de la conciliació de la identitat local amb la religió. De la idea que les tradicions evidenciaven les arrels cristianes del territori pel paper secular de representació col·lectiva dels exercicis de seguicis: “Apesar de las dificultades que ofrecía la crisis económica por qué atraviesa este vecindario y de otras que la Providencia de Dios se ha cuidado de desvanecer, la fiesta mayor de este año ha resultado por demás espléndida. / La dignísima Corporación municipal, presidida por el no menos digno señor Alcalde, asistió á todos los actos religiosos. / El oficio, celebrado por nuestro celoso Párroco Dr. Vilaró, asistido de los hijos de Altafulla Rdos. D. Joaquín Boronat y D. José Garriga y del Párroco de Tamarit, resultó digno del Santo, que con tales cultos se festejaba. / Las espaciosas naves del templo estaban ocupadas por multitud de fieles que oyeron con atención el hermoso panegírico de San Martín, que con palabra llena de unción les predicó el ilustrado Párroco de Santas Creus. En el acto de la adoración de la reliquia del Santo, admiró sobremanera la compustura y arte con que lo hicieron los individuos que formaban parte del «Ball de San Martí». / La procesión fué lucidísima. Abríanla los gigantes y enanos, cedidos galantemente por los vecinos del Cos del Bou, de esa ciudad, seguidos de dos larguísimas filas de fieles con sendas hachas ó blandones. En representación del excelentísimo señor General D. Manuel de Salazar, llevaba el estandarte de San Martín su simpático hijo D. Isidoro [de Salazar de Ribó] acompañado de los Sres. Vilá abogado y Miracle, del Comercio. Gracias á los reverendos señores sacerdotes de Tamarit, Pobla de Montornés, Espluga Calva y otros de Valls y Tarragona, que se dignaron honrarnos en esta fiesta, por lo que mira á la asistencia del clero, fué nutrida cula no se había visto desde muchos años. / Durante el día se representó varias veces el «Ball de San Martí» con tal maestría, que enterneció hasta hacer saltar lágrimas á la inmensa muchedumbre que escuchaba con religiosa atención. / Un vistoso ramillete de fuegos artificiales puso remate á tan hermosa fiesta. / Dícese que hay deseos y probabilidades de que se repita el año que viene. Así sea. –El Corresponsal” (La Cruz: 1904. BHMT).

Aquesta absència dels Xiquets de Valls, de tota manera, no estranya atesa la crisi castellera a cavall dels segles XIX i XX a arreu, les dècades de llanguiment avui dia conegudes com la Decadència Castellera. De fet, es tracta d’una crisi més general, de la mala estrella del model festiu de la Catalunya Nova per trontollar els patrons culturals i estètics en què aquesta proposta festiva se sustentava i també defallir la mateixa societat, l’economia i la demografia van decaure arran l’extensió de la plaga de la fil·loxera i l’alta migració al Pla de Barcelona. Així, els Castells van faltar a Altafulla aquest cop, el 1904, però el panorama anterior i sobretot el posterior esdevenen esborronadors. Les dues notícies anteriors fefaents a la plaça reculen al 1899 i 1887 i la posterior no va arribar fins, ai làs!, el 15 agost del 1970, amb els Nens del Vendrell a la Primera Setmana del Turisme. L’activitat, de fet, no va revivificar-se a la població fins el debut dels Castellers d’Altafulla el 1973 a la Festa Major, l’11 novembre.

Xavier Güell

 

 

 

 

 

Publicat dins de Altafulla, castells | Etiquetat com a ,

Dades inèdites del quatre de nou net del 1881 i del cinc de nou del 1883

La premsa de Valls va ressenyar el traspàs del casteller i cap de colla vallenc, Anton Fàbregas Mialet, “Anton de l’Escolà”, el maig del 1945. Aquest text, glossant la biografia del finat, conté algunes dades de dues gestes de la Primera Època d’Or dels Castells, el quatre de nou net del 1881 a Tarragona a les festes de Santa Tecla i el cinc de nou del 1883 a Valls a la Fira de Santa Úrsula, ambdues al sac de la Colla Vella dels Xiquets de Valls, l’agrupació on “Anton de l’Escolà” va militar fins que no va fundar la seva pròpia a cavall del 1894 i el 1895: “‘Los que mueren’. / A la edad de 89 años ha fallecido nuestro compatricio, D. Antonio Fábregas Mialet, conocido por el apodo de «l’escolá». / Era uno, quizás el único, de los «supervivientes» de la «colla» que en la época de mayor esplendor y gloria de los «Xiquets de Valls», ejecutó la proeza de levantar el «cuatre de nou net» y el «cinc de nou». / Y no era sólo uno de los que coadyuvaron a efectuar esta gesta de nuestros «Xiquets» sino que «l’escolá» fue su puntal, casi diríamos su base. / En 1879, justamente casado con Teresa Galofré [Madurell], a los 20 años de edad, hallándose las dos «colles» en Tarragona, la «nova» empezó su proeza con el «tres de nou». En el calor de la competencia, el Félix, «cap de colla» organiza el «cuatre de nou», colocando a segundos a «l’escolá» junto con Bertrán [Josep Bertran Roig, “Bertran de la Riera”], Silvestre [Silvestre Hugas Mercader, “Silvestre de Creixell”,] y Aspadión [Jaume Tarragó Plana, “Espiridió”,] y a «terços» a Félix [Félix Fàbregas Miquel, “Feliets” o “Jaio Fèlix”], a Isidro de Rabasso [Isidre Tondo Ballart, “Isidre de Rabassó”], a José Doménech [Josep Domènech Miquel, “Guerxo de Xacó”,] y a «Sisquet» [Francesc Romeu Vila, “Cisquet de Garí”], todos de Valls. El «castell» es coronado por «l’anxeneta» y deshecho igualmente a la perfección en medio de ovaciones y vítores que sin cesar se repetían …; no obstante, nunca más se intentó. Fue demasiado grande la heroicidad y había dejado un recuerdo inborrable, que hacía sentir el temor de un fracaso. / En 1882, por las fiestas de Santa Ursula, las dos «colles» rivalizaron nuevamente. Intentó la «nova» el «cinc de nou» pero por retroceder «l’anxeneta» que lo era «l’Eusebio» tuvo que ser desmontado y al repetirse se desmoronó. La «vella» en el primer y segundo intento fracasó, pero luego vió premiados sus esfuerzos con el éxito más rotundo. «L’escolá» ocupó el puesto más difícil: el de «segon» en el «pilar del mig». / Con la muerte, pues, de «l’escolá», queda truncada aquella raza que diera tanta gloria a Valls en este aspecto. / «L’escolá», era además Teniente honorario del Ejército español, por recaer en él también la circunstancia de ser un veterano de la guerra carlista. / Descanse en paz y reciban todos sus familiares la expresión de nuestra condolencia, y sea esta breve reseña como un homenaje póstumo a la memoria de uno de los «ases» de los «Xiquets de Valls» (Juventud: 1945. ACAC).

El document, doncs, recull la identitat d’alguns dels protagonistes del quatre de nou net, una gesta que, segons s’afirma, no va plantejar-se els anys posteriors per esdevenir “demasiado grande la heroicidad” i deixar “un recuerdo inborrable, que hacía sentir el temor de un fracaso”. Els noms d’aquests castellers, que no tots eren fills de Valls, coincideixen amb els d’altres fonts. Al pis de segons van pujar Josep Bertran Roig, “Bertran de la Riera”, de la Riera de Gaià; Jaume Tarragó Plana, “Espiridió”, de Tarragona; Silvestre Hugas Mercader, “Silvestre de Creixell”, de Creixell; i el mateix Anton Fàbregas Mialet, “Anton de l’Escolà”, l’únic dels quatre nascut a Valls i també, el més jove d’ells. “Anton de l’Escolà” tenia vint-i-quatre anys el setembre del 1881. “Espiridió”, també, però amb uns mesos més. “Bertran de la Riera”, vint-i-vuit. “Silvestre de Creixell”, vint-i-nou. Els Llibres Sagramentals de la Parròquia de Santa Maria de la Catedral de Tarragona assenyalen que “Espiridió” va néixer el 28 d’agost del 1857 a Tarragona (AHAT). Els Llibres de la Parròquia de Santa Margarida de la Riera de la Gaià, que “Bertran de la Riera” el 15 de maig del 1853 a la Riera (AHAT). I els de la Parròquia de Sant Jaume de Creixell, que “Silvestre de Creixell” el 7 de maig del 1852 (AHAT).

Els terços del quatre de nou net també se citen. Els quatre castellers ara sí tots fills de Valls. Aquests noms també se sabien per d’altres fonts. Isidre Tondo Ballart, “Isidre de Rabassó”; Josep Domènech Miquel, “Guerxo de Xacó”; Francesc Romeu Vila, “Cisquet de Garí”; i Félix Fàbregas Miquel, “Feliets” o “Jaio Fèlix”, a qui també s’atribueix el càrrec de cap de la Colla Vella aquell temps, no a Isidre Tondo Ballart, “Isidre de Rabassó”, com es creu majoritàriament avui dia.

El text també ressenya allò també prou conegut que la Colla Vella va aixecar el quatre de nou net per respondre un tres de nou de la Colla Nova avui dia tipificat de conflictiu. Alguns autors sostenen que el tres també va ser net. D’altres, a partir de la memòria oral, també el qualifiquen de gesta, però per construir-se amb un folre molt reduït, amb sis homes. El testimoni del cronista casteller vallenc Francesc Gazo Fargas, encara no massa difós i que va al·ludir al 1883, no al 1881, aviat es dirà el perquè, és en aquesta segona línia: “A Tarragona, si mal no recordem l’any [18]83, la colla nova va fer el tres de nou aguantant només els braços dels segons i la colla vella va fer el quatre de nou completament net o sigui sense aguantar ni el cos dels segons ni les cames dels terços” (La Crónica de Valls: 1933. ACAC). La nota necrològica d’Anton Fàbregas Mialet, “Anton de l’Escolà”, també segueix aquest camí. Aquest document no subratlla la proesa de plantar-se un Castell superior al quatre de nou net el 1881 a Tarragona i també, que aquest va plantejar-se per respondre i vèncer als rivals.

D’altres dades sobre aquest quatre de nou net que també es llegeixen a la nota necrològica, de tota manera, no esdevenen fefaents. La consecució se situa a Tarragona al 1879, però en realitat va ocorre el 1881 a les Festes de Tarragona de Santa Tecla, presumiblement el 24 de setembre. La memòria oral hi havia barallat tres anys, el 1879, 1882 i 1883, el 1879, entre d’altres raons, per associar-hi el matrimoni d’“Anton de l’Escolà” i tenir aquest aleshores vint anys d’edat. Fàbregas sí va casar-se el 1879, el 16 d’agost a l’Església del Carme de Valls, amb Teresa Galofré Madurell (AHAT), però a l’edat de vint-i-dos, doncs, va néixer el 27 de gener del 1857 a Valls. Els Llibres Sagramentals de la Parròquia de Sant Joan de Valls reporten les dates de naixement i de matrimoni d’“Anton de l’Escolà” (AHAT).

La data del quatre de nou net, d’altra banda, també s’ha vinculat amb el matrimoni d’un altre dels seus protagonistes. Miquel Homs Bofarull va recollir de Josep Bertran Sedó, fill de “Bertran de la Riera”, que “Silvestre de Creixell” s’havia casat uns dies abans: “Es conta [Josep Bertran Sedó] que aquells dies a Santa Tecla del 1881 el «Bertran» no es trobava gaire bé i la seva dona no el deixava anar a Tarragona per por que pugés als castells, però ell la va convèncer d’anar-hi tot dient-li que no hi pujaria, però en algun lloc amagat del carro va prendre la faixa, en arribar a Tarragona va trobar-se amb el «Silvestre de Creixell» i li preguntà què havien fet el dia abans, a la qual cosa ell li contestà que no ho sabia pas, ja que s’havia casat aquells dies i arribava de «nuvis», però que segons havia sentit en una taverna els de l’altra colla els havien passat davant” (M. Homs Bofarull: 1984. HCT).

Aquí la memòria oral també va trontollar. Silvestre Hugas Mercader, “Silvestre de Creixell”, va casar-se dues vegades, però no el 1881, ni tampoc el 1879. “Silvestre de Creixell”, boter i veí de Creixell, va contraure matrimoni amb Teresa Fuster Aloma, filla i resident a la Pobla de Montornès, el 14 de febrer del 1874 a la Parròquia de Santa Maria de la Pobla de Montornès (AHAT). Després, en enviudar, encara boter d’ofici i resident a la Pobla, el 18 de juny del 1887, també a la Parròquia de Santa Maria de la Pobla de Montornès, amb Maria Oliva Jansà, viuda de Josep Monner, nascuda i també resident a la Pobla (AHAT).

Les línies dedicades a Anton Fàbregas Mialet, “Anton de l’Escolà”, també parlen del cinc de nou que la Colla Vella va completar el 28 d’octubre del 1883 a la Fira de Santa Úrsula de Valls i on la Colla Nova va fracassar. Aquí s’erra la data per un any –se cita el 1882, no el 1883–, però també s’hi ofereix informació convincent. Així hi apareix un altre relat, que aplega elements dels publicats a la premsa contemporània –El Eco de Valls i el Diario de Tarragona–, d’aquest èxit en el cinc de nou –la Colla Nova va desmuntar-ne una primera temptativa per recular l’enxaneta i va fer-hi llenya quan va tornar-hi; la Colla Vella va reeixir-hi a la tercera–, el nom de l’enxaneta de la Colla Nova –Eusebi– i que Anton Fàbregas Mialet, “Anton de l’Escolà”, va parar-lo a segons al pilar del mig o rengla, la posició va qualificar-se de la més difícil, és dir, tenint a sobre Isidre Tondo Ballart, “Isidre de Rabassó”.

Xavier Güell

 

 

 

 

 

Publicat dins de castells, Tarragona, Valls

La Mulassa i quatre minyons

La localització de noves referències m’ha dut a refer un text publicat el 3 de març de 2012.

Les notícies més pretèrites de Diables de foc a Vilanova i la Geltrú no són d’un ball, tal com s’entén en l’actualitat, sinó de quatre Diablots acomboiant la Mulassa, que llavors també cremava pólvora.

Aquestes referències apareixen en la documentació de l’Obra de la Parròquia de Sant Antoni Abat, sobretot en els seus comptes. L’Obra era la junta rectora de la Parròquia de Vilanova i, com a tal, responsable que els seus entremesos s’exhibissin amb cura pel Corpus Christi, per Sant Antoni Abat –la festa major de la vila– i per la Mare de Déu de les Neus a partir del segle XIX. Els papers es guarden a la mateixa Parròquia.

Aquests entremesos eren diversos. La Mulassa, el més antic i representatiu, és documentada a començaments del segle XVII. Una altra més petita, dos-cents anys més tard. Els Gegants Grossos, a la primeria del segle XVIII. Els Gegantons van estrenar-se el 1771. El Drac, que gaudia d’un règim distint, durant el primer terç del segle XIX.

La Parròquia de Vilanova posseïa les figures perquè desfilaven a la processó del Corpus, instaurada arreu al segle XIV per combatre l’heretgia que negava la presència real del Crist en l’eucaristia. Aquestes no van sorgir del no res, sinó de la cristinianització d’icones i idees paganes, aleshores encara arrelades en l’imaginari de la població. L’Església va servir-se’n davant l’atzucac de no poder-les anihilar.

La rua del Corpus va reeixir, d’altra banda, perquè va aplegar tots els anhels socials i festius del moment, de tal manera que la seva fórmula va repetir-se en ocasió d’altres solemnitats, religioses o profanes, i perquè la seva data, a tocar de l’estiu, va assegurar-li l’atractiu del caràcter alegre.

El 1710

La primera notícia coneguda de Diables de foc a Vilanova, a hores d’ara, és en aquest assentament del Corpus de 1710 sobre la pirotècnia de la Mulassa i els seus Diablots: “Per 4 coets per la Mulassa y una grossa de xiquets per los diablots … 14 sous”.

La Mulassa i els Diablots, que es complementaven, recollien el sincretisme de la processó del Corpus. Les seves espurnes suggerien la màgia de la purificació, de la renovació, de la devoció i de la victòria sobre el foc. La manipulació de la pólvora, a més, hi possibilitava l’experimentació d’un llenguatge molt imaginatiu. Cal recordar que el domini del foc va ser cabdal per a la humanitat, atès que es tractava d’un element capaç de dur el dolor o la destrucció, i alhora, el benestar de la llum, l’escalfor o la vida. La fita és refermada per la creença, en diferents cultures al llarg de la història, que el foc emanava dels déus i també, el millor recurs dels homes per atansar-se a la divinitat. En conseqüència, no és estrany que atresorés tan de protagonisme en cultes i rituals diversos, entre d’altres de la religió cristiana.

I és que les guspires de la Mulassa i els Diables, ofertant-se mesurades, amb respecte i harmonia, estaven molt ritualitzades. La mateixa referència del 1710 especifica que tan sols es van assignar “4 coets” a la Mulassa. Cada coet va petar a un lloc concret de la vila: els altars on es mostrava el Santíssim Sagrament durant les processons del Corpus o en d’altres indrets significatius, davant del Temple Parroquial, la Casa de la Vila o una casa benestant.

Aquesta consuetud apareix detallada en referència al Drac, la figura que va encarregar-se’n a partir del primer terç del segle XIX per emmudir la Mulassa. Un rebut del 1841 recull que va recompensar-se “lo trevall de portar y tirar los Cuets en lo Drach la tarda del dia de Corpus en la sortida de la Yglesia lo Santísim y a la plasa Major devan del altar, y en lo altar que fant a casa toni hibern, y en lo altar que fant en la plasa llarga, y en lo entrar lo Santissim Sacrament en la yglesia, y retornar los del Magnifich Ajuntament devant la casa de la Vila”.

La flamarada dels Diables, en canvi, no era tan eixuta. El 1710 va disposar-se “una grossa de [coets] xiquets”. Una grossa, dotze dotzenes. Aquest foc, però, no destorbava el discurs de la figura central. La preeminència de la Mulassa s’assegurava proveint-li la pirotècnia més contundent. El Corpus de 1712 van destinar-se “Per la Mulassa los Coets Grossos”. Un dibuix al llibre Recanasió de terres del 1739, que es guarda a l’Arxiu Comarcal del Garraf, insinua que l’animal, coet a la boca, tenia el coll estret i una mica allargassat. Com les seves homònimes, també el movia per sorprendre els espectadors?

Els minyons

Els Diables, doncs, no eren els protagonistes de l’espectacle. Un apunt del Corpus de 1751 corrobora que es tractava de “la Mulassa, y als Minyons que la acompanyan”. Les denominacions de “minyons” i “diablots” apareixen indistintament per referir-se als Diables. El 1734, el cirurgià Josep Mateu va comptabilitzar 1 lliura “per fer los Cuets per la Mulassa y de Minyons” i en un segon document, en canvi, pels “Cuets per la Mulassa y diablots”. El 1763 pel Corpus, també es parla dels “Minyons que serviren de diablots en ditas Proffessons” i el 1765 pel Corpus de “los cuets dels minyons y de la Mulassa”. El mateix es repeteix el 1769.

La subordinació d’aquests “minyons” o “diablots” no significa que també fossin prescindibles, atesa la seva funcionalitat. Preservaven l’espai escènic i guiaven les passes de la mulassa. La seva empara era necessària davant del fet que la plantilla de mulassers es reduïa a dos components.

Però els Diables eren molt més que això, també arrodonien la representació amb les seves connotacions simbòliques. Entre d’altres motius, perquè eren quatre. El número quatre atresora més càrrega del que un s’imaginaria a primer cop d’ull, atès que condiciona diversos àmbits en l’ordre de les coses. Quatre són les estacions de l’any, les parts del dia, les fases de la lluna, els punts i els vents cardinals, els temperaments o les edats de l’home. La llista seria extensa si es recorregués exhaustivament la totalitat de mitologies o credos. Per la seva proximitat no podem bandejar una mirada a l’imaginari cristià, en què hi trobem la creu, el tetragrama, els quatre evangelistes, els quatre profetes majors o els quatre pares de l’església.

Diversos assentaments palesen la intervenció de quatre Diables. El 1768 pel Corpus van lliurar-se 15 sous “als diablots 3 sous 9 [diners] á cada hu”. N’eren quatre, ja que dotze diners equivalen a un sou. La despesa de “3 sous 9 [diners] á quiscun dels 4 diablots” va repetir-se a l’edició de 1769. El 1772, de nou “per los quatre Diablots”. El 1777, “Per 4 Diablots”.

La significació d’aquests quatre Diables encara és més sucosa. Els diversos estudiosos que han teoritzat sobre el seu simbolisme hi han endevinat la pervivència d’un pòsit pre-cristià. Uns i altres hi han barallat restes d’antigues divinitats –ígnies, domèstiques, tectòniques, agràries, etc.– que l’Església no va poder esborrar de la ment dels fidels. Que tampoc no reprimien el seu costat picaresc i que l’Església va identificar perspicaçment amb el diable. La malícia es materialitzaria en els Diables de foc amb carretillades fora de context. El panteó, com tots, era fruit de la indefensió innata de l’home, de les seves pors davant la incertesa del demà. I més en els nostres avantpassats que acusaven una major dependència de la natura. El seu menor coneixement de les lleis que regeixen l’evolució regular del món encara els feia més temerosos.

Jordi Bertran, en el seu llibre El ball de diables de Tarragona, a més, no ha reduït la creació dels Diables de foc a l’assimilació per part del cristianisme d’un substrat màgic, sinó que hi ha entrevist l’amalgama d’altres components. Bertran situa l’èxtasis per la pirotècnia en la tradició per l’alquímia que els àrabs ens llegaren. Però sobretot rescata els joglars medievals europeus de la història del teatre. D’aquests va destacar les seves similituds amb els Diables de casa. Un caràcter que també ha reconegut en d’altres figures festives associades al diable d’arreu d’Europa, moltes d’elles ben vives avui dia. En definitiva, uns elements que ens apropen el rol polièdric del nostre personatge.

Els matisos de la Mulassa no es queden enrere. La seva desfilada pel Corpus ha estat justificada per intervenir en el quadre del misteri del naixement de Crist. Un paper que s’adiu en relats anteriors i d’altres cultures a causa de la seva esterilitat. Hi apareix venerada, per antítesi, com a potenciadora de la fertilitat, entre d’altres parcel•les, de l’agricultura i la ramaderia. Un fet gens casual, ja que la humanitat sempre s’ha volgut assegurar els fruits del seu treball amb accions rituals i més quan li’n depenia la supervivència. Fins i tot dedicant-les als rivals, per evitar que provoquessin més malastrugança. El suborn, per captar complicitats o per sadollar la ira dels malvats, ha estat moneda corrent dels homes.

El pacte per la fecunditat va segellar-se en la nostra Mulassa amb foc. Tampoc no és una anècdota perquè s’ha associat també d’antic amb la funció sexual i la fecundació. Simbolitza el renaixement del Sol, l’element masculí que fertilitza la terra.

L’esterilitat de la bèstia, d’altra banda, ha estat atribuïda al fet que no va parar de menjar-se la palla en el pessebre, enlloc d’escalfar el nen Jesús com el bou.

La primera data

La pirotècnia de la mulassa i els quatre diablots apareix quantificada en diverses ocasions a banda del 1710, recordeu, la primera referència fefaent de diables a Vilanova. El 1768 per Sant Antoni Abat i pel Corpus van encarregar-se “4 cuets de Mulassa” i “20 Dotsenes de cuets pels Miñons” a Joan Rovirosa. Referències en aquest sentit s’estenen fins a primers del segle XIX. Aquestes es presenten més endavant.

El número de coets que cremava la Mulassa també apareix citat algun cop més enrere, al segle XVII. Un apunt dels Comptes de l’Obra de Sant Antoni recull les despeses de 1 lliura i 4 sous “per las personas de la mulassa” i de 9 sous ”per quatre cuets grossos i dos dotsenas dels chichs” del Corpus del 1659. Això darrer fa recular la datació de Diables a la vila almenys a aquesta data, el 1659, doncs, si la Mulassa espetegava un coet gros en uns pocs llocs principals i els quatre diablots un major número de coets petits, no és forassenyat afirmar que les “dos dotsenes dels chichs” no eren per la mulassa, sinó pels diablots. En aquesta ocasió, el seu paper subordinat va fer que se’ls obviés. Un rol que també apareix definit aquells anys en el veí Drac de Vilafranca del Penedès. En el Llibre Verd de Vilafranca se’l esmenta acompanyat de cinc Diablots.

La data, a més, podria situar-se encara més enrere si s’acceptés que l’animal va anar escortat d’antuvi. La comptabilitat de l’Obra també palesa el 1629 la despesa de 16 sous per “gastos an fets los sagristans per la mulassa”, que tampoc no necessàriament havien de ser de la seva estrena.

La presència de la Mulassa, sempre als seguicis de Corpus, és documentada en d’altres ocasions de la segona meitat del segle XVII. El 1657 van destinar-se 2 lliures “per cuets per la mulassa y personas”. El 1658, 1 lliura “de portar la mulassa”. El 1661, 5 sous “per adobar la mulassa”. El 1664, 18 sous “per la mulassa”. El 1666, 3 lliures 3 sous “per los gastos de les festes de Corpus enrramada mulassa y tella y musichs”. El 1667, 1 lliura sis sous “per la mulassa”.

La documentació posterior, d’ençà de primers del segle XVIII, a partir del 1708, s’esplaia més en l’actuació de la Mulassa. Un apunt d’aquest any darrer, el 1708, reporta el lliurament d’1 lliura 18 sous “a Pau Milá y son fill per aportar los Gegants lo dia del Corpus y los que an portat la mulassa, y los musichs”. Aquesta anotació és, a més, la primera notícia coneguda a hores d’ara de Gegants a la vila, dels Gegants Grossos de la Parròquia de Sant Antoni Abat. L’anterior fins ara era del 1709, suposadament per Corpus.

Els Diables, dissortadament, tan sols han aparegut anomenats fefaentment a partir del segle XVIII, com la majoria d’entremesos de la Parròquia de Vilanova. Un rebut del geganter Josep Ivern, de qui se sap que va representar en diverses ocasions a tots els actors dels entremesos de la Parròquia, deixa constància de la seva compareixença el Corpus de 1756: “per lo Jagant y Jaganta … 2 lliures 6 sous, mes per la mulasa … 16 sous, mes per los daiblots … 12 sous”. Del Corpus de 1773, 1774 i 1775, hi ha documents similars de Sebastià Font, el cap dels ministrils que animaven els Gegants. El cirurgià Josep Mateu, esmentat uns paràgrafs enrere, és qui hi destaca d’entre qui van vincular-se’n en l’antigor, per tenir-ne cura amorosament durant quasi cinc dècades, entre els anys 1716 i 1765.

De l’època també hi ha notícia de la vestimenta dels Diables. Un dels seus trets característics i que pretén passar per la d’aquestes figures. Un “Comta del que tinch treballat Per la obra de Sant Antoni Abat de vilanova” del 1764 recull que el sagristà Miquel Mestres va “remandar los vestits dels armats i diablots”. Aquí també queden recalcats els lligams de la Parròquia de Vilanova amb els entremesos, ja que les robes van ser adobades amb d’altres de la casa.

Xavier Orriols, en ‘Diables i Diableries vilanovines, també ha argumentat amb molta reserva que aquests personatges havien tirat rodes de foc, com els d’altres poblacions, arran que “se feren venir de Barcelona […] deu dotzenes de carretillas y 4 rodas” el 1722 per Sant Antoni Abat. Prudència ben justificada per la crema de rodes de foc en focs d’artifici també aquells anys.

El rei Carles III

L’Esglèsia oficial, en sintonia als corrents il•lustrats del moment, va deixar de veure amb bons ulls la intervenció dels entremesos a la processó del Corpus durant el segle XVIII. Les autoritats van considerar que el protagonisme de la vessant lúdica i la desmesura dels actors encobrien la intencionalitat alliçonadora del seguici.

Durant el regnat del rei Carles III, es van aprovar una sèrie d’acords per tal de donar un cop de timó a la situació. Així, el Consell de Castella, el Capità General i la Real Audiència van disposar el 1770: “Que en la procesión del Corpus no fuese el que se llama padre del león, que los que llevan esta figura no hagan ruido alguno, como que ruge o se enfurece. Que los de la mulassa no disparen coetes ni otros fuegos. Que el que conduce la del buey no cause alboroto embistiendo a los muchachos, que el que va con el aguila no baile […] sino fuere delante y en obsequio del SS. Sacramento y cuando saliese de la Iglesia”.

Una Real Cèdula va restringir el 1780 “que en ninguna Iglesia destos Reynos sea Cathedral, Parroquia o Regular, haya en adelante Danzas, ni Gigantones, sino que cesse del todo esta practica en las Processiones y demás funciones Eclesiásticas, como poco conveniente á la Gravedad y Decoro que en ellas se requiere”. Aquesta mesura també suggereix l’interès d’evitar-se el malbaratament de diners en rues aparatoses.

Les prohibicions, amb tot, es van esvanir al cap d’uns anys. L’entitat pròpia i l’èxit dels entremesos entre la població van obligar-ne la marxa enrere. A Vilanova, la cavalcada va tornar al carrer el 1784. Una represa que va rubricar-se amb la construcció d’una segona Mulassa a cavall dels segles XVIII i XIX.

La incidència de les sancions, no obstant això, ha dut a diversos autors a afirmar que la Mulassa va adquirir el seu caràcter actual, que deixés de llançar foc, el 1779. Però la mulassa no va apagar-se aleshores, sinó després del 1815, almenys. Diverses notícies en donen fe. El 1782, la Parròquia de Vilanova encara va gastar-se un diners “Per los quets de la Mulasa”. El 1808, “per pagar los portadors de molassa any 1808 y capbuitada [del Corpus] y per los cuéts”. El 1810, “per Nou cuets grosos per la Mulasa”. La referència del 1815 es presenta uns paràgrafs endavant.

D’altres textos, a més, presenten que la bèstia va continuar acompanyada dels seus Diables. El 1779 i 1780, són anotats “los cuets de la Mulassa, y Diatblots per Sant Antoni Abat i Corpus”. El mateix 1780, “los portans dels gegants, Molassa, diatblots dia de Corpus y Sant Antoni”. El 1787, “de la Mulassa […] Als diatblots”. El 1788, “la Mulassa y Diablots”.

El Comptes de l’Obra també revelen que seguien essent quatre els Diables. El 1780, va recompensar-se el treball de “los dos homes que portaren la Mulassa [i] los 4 homes que feren de diablots”. El 1787 per Sant Antoni Abat, “los 4 Diablots a 5 sous que se dona á cada hun”. El 1789 pel Corpus, “Per los 4 homes que feren diablots”. El mateix el 1790.

La Mulassa dels Cabanyes

Una segona Mulassa, anomenada indistintament la Nova, Petita, Xica o Somera en la documentació de l’Obra de Sant Antoni, va incorporar-se a cavall dels segles XVIII i XIX. La primera referència és del 1801, a falta de dades de la darrera dècada del segle XVIII. Albert Ferrer va assenyalar que va ser una ofrena del potentat Llorenç de Cabanyes Fusté, Obrer de la Parròquia de Vilanova entre el 1791 i 1792. La donació va ésser durant el seu exercici?

L’aparellament d’aquesta segona Mulassa amb la ja existent, d’aleshores ençà també denominada Vella o Grossa, tampoc no va comportar la desaparició dels quatre Diables.

El 1801 pel Corpus consta la despesa del passeig de “las dos Molassas [i] Diablots” i de “los Rafresch dels portans del Jegans, Molassas, Diablots, Musichs y demés”. La informació es repeteix a l’edició següent. El 1807, “Per portar la Molasa grossa y patita y Diatblots”. El 1814, “Pagat lo refresch de la Vigilia y festa Nostra Senyora de las Neus, als portants los Gegants, Molassas, diablots y musichs”. Un reglament de l’Obrer de Sant Antoni Abat del 1807 aclareix que es gratificava “als diablots 11 sous 3 quiscunt dels quatre que son, y per portar las dos molasas 9 pesetas”. El document també concreta que el refrigeri era el vespre de la vigília a casa de l’Obrer en exercici. Els portants dels entremesos hi eren obsequiats amb “ayguardent ó be resolis, admetllas y vellanas torradas y trenas” i “la copbla de música de la Capella que los acompañan” amb el requisit de la “xocolata”; als músics ha rebut sempre un tracte preferent.

La condició ígnia de la Mulassa Vella, doncs, no va trastocar-se el 1779. Però, ai las! La Nova sembla que no va lluir-la mai. La documentació recull la sortida dels dos animals i els quatre Diablots, i el lliurament d’uns pocs coets, com era habitual, a una sola bèstia. El 1804 pel Corpus, van destinar-se diners per “los quatre diatblots”, “las dos Molasas” i “al Pere de las Crosas per algun Cuet […] per la molassa”. El 1812, “al Pere de las Crossas los cuets per la Molassa”, “lo treball de portár las Molassas la Vigilia de Corpus, y Cap de Octava” i “als 4 Diatblots”. El 1814, “al Pere de las Crossas los cuets per la molassa”, “als 4 Diablots” i “lo refresch dels portans los gegants, molassas, y diablots los dos dias”. El 1815, “a Pere Boada [el Pere de les crosses] per 5 Coets per la Molassa” i “lo treball de portar la molassa, y diablots, refresch per estos, sota Obrer, Sacristans, etc”. El 21 de gener de 1816, el sagristà Magí Roca encara va “compondra 2 vestits dels diabblots”.

Un altre fons documental, els papers de la hisenda de l’Ajuntament de Vilanova, palesa el concurs dels Diables de la Mulassa encara uns anys més, les darreres notícies de la seva presència i també ja barallant-s’hi la nova festa a llaor de la Mare de Déu de les Neus.

Al 5 d’agost de 1828, per la Mare de Déu de les Neus, consta el lliurament de 1 lliura 17 sous 6 diners “als gegantons, mulassa vella y diabblots”. Al 17 de gener de 1830, 3 lliures 11 sous 3 diners “Als dels Gegantons, Mulassas y diablots y Drach” per sortir per Sant Antoni Abat. A més de ratificar la continuïtat dels Diables, aquesta anotació endarrereix la presència del Drac local. La primera notícia se situava fins ara per Sant Antoni Abat del 1833.

Els diables mulassers van seguir a peu de canó. Al 10 de juny 1830, en relació al Corpus, va lliurar-se 1 lliura 10 sous “als dels Gegantons” i 1 lliura 2 sous 6 diners “als dels Gegants grosos, Mulassas y diablots”.

Dues anotacions del 1831 recalquen la composició de la plantilla d’entremesos parroquials: els Gegants Grans, els Gegantons, la Mulassa Vella amb els seus quatre Diables, la Mulassa Nova i el Drac. Al 17 de gener de 1831, va lliurar-se 1 lliura 17 sous 6 diners “als de la mulassa vella, diablots, gegants grosos, drach y mulassa nova” i 1 lliura 1 sou 9 diners “als dels gegantons”. Del mateix any són també els mots següents. Al 4 de juny 1831 van comptabilitzar-se 2 lliures 8 sous 9 diners “als dels gegantons, gegans grossos, mulassas y diablots”. I al 5 d’agost de 1831, 2 lliures 16 sous 3 diners “als dels gegantons, molassas, diablots y gegants grossos”.

De tota manera, la Mulassa va deixar de cremar pólvora i els seus quatre Diables van esvanir-se. L’absència de foc primer en la Nova també s’endevina perquè va rebre d’entrada una denominació peculiar, Somera, l’ase femella.

Un atzucac que planteja si la Mulassa Vella va acabar emmudint per mimetisme de la Nova. Per estalviar-s’hi els diners de la pólvora o desgràcies per l’esclat d’un coet defectuós? Fos com fos, ara tan sols resta l’amansament de l’animal i l’esvaniment dels quatre Diables per inoficiosos i la certesa que uns altres Diables i una altra bèstia de foc van irrompre pocs anys més tard. La primera notícia fefaent a hores d’ara d’un Ball de Diables és del 1829 per Sant Antoni Abat i del Drac de Vilanova, del 1830 també per Sant Antoni Abat. A més, els vincles entre la Mulassa i els Diables sembla que hagin de ser perennes. I és que ambdues figures van brostar plegades el 1947, després d’un llarg parèntesi d’inactivitat.

Xavier Güell

Revisió del treball publicat a:
Ball de Diables de Vilanova i la Geltrú. Tradició i contemporaneïtat, pàg. 8-17, Vilanova i la Geltrú, Festa Major 2006.

https://balldexiquetsdevalls.wordpress.com el 3 de març de 2012.

Publicat dins de Vilanova i la Geltrú | Etiquetat com a , , , ,

Diables a antics Arribos de Vilanova i la Geltrú

La intervenció de colles de Diables és documentada a Arribos del Carnestoltes d’arreu del Camp de Tarragona i el Penedès de la segona meitat del segle XIX i el primer terç del segle XX. Entre d’altres llocs, als de Vilanova i la Geltrú almenys entre el 1851 i el 1906. La premsa local, l’antic Diario de Villanueva y Geltrú, al carrer d’ençà de l’estiu del 1850, aporta la majoria de notícies conegudes a hores d’ara.

Els Diables van encarregar-s’hi d’obrir aquesta comitiva. Aquesta participació beu de la transformació fins a l’apogeu de la festa del Carnestoltes a Vilanova. El festa va incorporar els paràmetres d’un Carnestoltes de ciutat. La repatriació de cabals antillans i la fermesa dels béns i de les rentes van apuntalar les bases industrials i de modernització de la ciutat, dit d’una manera planera, els fonaments del mite local de l’“Havana Xica”, i així també, el nou caràcter urbà fins a l’auge del seu Carnaval. El benestar va predisposar l’alegria dels rics “americanos” i potentats, alhora que les primeres associacions de menestrals i treballadors no van descuidar el lleure dels seus.

El Carnaval va esdevenir un temps de subversió de l’ordre establert, de supressió de l’ordre social per uns dies. L’Arribo del Rei Carnestoltes, la benvinguda a la dignitat d’aquest món imaginari i passatger. El paper de la comparsa dels Diables s’explica perquè els veïns van disposar l’Arribo valent-se de fórmules consolidades en d’altres rebudes i seguicis solemnes, i que eren traspassades dels seguicis de Corpus i les festes majors, on els Diables ja complien la funció d’obrir comitives.

Aquestes dinàmiques no van cenyir-se a Vilanova, doncs, van simultaniejar-se en d’altres poblacions costaneres que també van establir lligams comercials amb ultramar d’ençà del decret de 1778 de lliure comerç amb les colònies des de qualsevol punt de l’Estat.

La primera notícia

La primera referència de Diables a hores d’ara en un Arribo a Vilanova és en aquesta gasetilla del 1851: “Mañana miércoles [26 de febrer de 1851] á las 7 horas de la tarde una numerosa concurrencia se dirigirá á la marina, de donde volverá acompañando el Carnestolendas, que montado en un carro triunfal preparado al efecto, y precedido de un buen número de máscaras con hachas, un lucido acompañamiento, el baile de los diablos con sus correspondientes fuegos y la música, hará su entrada en esta población por la calle de S. Sebastián, recorriendo las calles de Sta. Eulalia, Sta. Madrona, Iglesia, plaza Mayor, calle Capuchinos y plaza de la Verdura. En la calle de Santa Madrona, plaza Mayor y en la de la Verdura, pronunciará un discurso análogo á las circunstancias D. Juan Sieyes” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1851, BMVB).

La nota, doncs, va anunciar que l’Arribo succeiria el vespre del dimecres 26 de febrer de 1851. El seguici esdevenia el vespre de la vigília del Dijous Gras aquell temps. La comitiva partia de baix-a-mar –s’escenificava que el Rei Carnestoltes provenia de mar enllà–, entrava al nucli urbà pel Portal de Mar –al capdamunt del carrer de la Llibertat– i finalitzava a la plaça de les Cols, la palestra del Carnestoltes vuitcentista. La cerimònia de la lectura del sermó es repetia a diversos indrets sobresortints, també com era norma a l’època. Aquell cop al carrer Santa Madrona –algun potentat o entitat devien ser-ne veïns, el Círculo Villanovés, per exemple, durant les seves primeres passes el 1853–, la plaça Major – per acollir la Casa de la Vila fins el 1867– i la plaça de les Cols com a traca final.

El Diario també va assenyalar-hi un Ball de Diables un any més tard, l’Arribo aquest cop el 18 de febrer de 1852, també un dimecres: “Ningun carnaval, que nosotros tengamos memoria, se habia presentado en esta villa bajo los auspicios que el presente, y eso, que es mucha la fama de que siempre ha gozado. Condurridísimos son todos los bailes que dan los Casinos, apesar de darse en algunos de ellos dos por semana. La entrada del Carnaval se verificará con una esplendidez nunca vista, y el director de su cortejo, Angel Font, no ha escaseado medio alguno para presentar un espectáculo digno del héroe cuya entrada se celebrará. Se preparan muchas comparsas, el baile de Diablos, las antiguas Danzas en la plaza de la Verdura, etc. etc.” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1852. BMVB).

Un Ball de Diables també va endegar-se l’any següent, aquesta vegada l’Arribo el 2 de febrer de 1853, encara un dimecres. La comitiva va emprendre la marxa a la plaça dels Carros, de nou pel Portal de Mar per continuar simulant-se que el Rei Carnestoltes desembarcava a la marina, i va finalitzar també altre cop a la de les Cols. El sermó va llegir-se a les places del Pou –territori de la Geltrú–, al terreny de l’actual de la Vila –plaça formada d’ençà del 1851 sobre l’antic hort del Convent dels Caputxins–, la de les Neus i de les Cols.

Diables benestants

La premsa va precisar aquella vegada que elements del Círculo Villanovés van protagonitzar la comparsa dels Diables: “Grandes son los preparativos que hay hechos para su recepcion. Una numerosa y lucida comparsa de diablos, compuesta de individuos del Circulo, acompañada de una brillante orquesta encabezará el cortejo, que recorrerá las principales calles” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1853. BMVB).

El Círculo Villanovés, fundat feia poc –el mateix 1853– per dissidents del Casino Villanovés, va reunir a classe benestant local. L’entitat mare, el Casino Villanovés, també va aplegar a burgesos locals. El Círculo Villanovés és predecessor de l’actual Foment Vilanoví. El 1907 el Circulo va dissoldre’s i el seu local de la plaça de les Cols va adquirir-lo el Fomento del Trabajo. Aquesta entitat darrera després de la Guerra Civil, va esdevenir el Fomento Villanovés, el Foment Vilanoví.

El protagonisme d’aquests Diables del Círculo no és casual. Les societats recreatives van prendre volada al vuit-cents un cop van esfondrar-se els esquemes associatius de l’Antic Règim pel nou marc sobrevingut amb les revolucions industrial i burgesa durant la primera meitat del segle XIX. Els veïns de Vilanova, com els d’arreu del país, van teixir xarxes de relacions socials per destinar gran part de les seves estones de lleure a les seus de les entitats que s’anaven fundant a partir d’uns nexes o interessos col•lectius. Les associacions oferien espais adients per a diverses activitats a gent del mateix braç o amb afinitats: la sala de cafè –on excel•lia l’exercici de la tertúlia–, de jocs, de ball, d’espectacle o de lectura –la biblioteca–. Les classes adinerades, amb més recursos, van ser les primeres en agrupar-se.

Uns mots pels Diables no falten a la ressenya de l’Arribo del 1853. Aquests van destacar la profusió de foc. A l’Arribo no va regatejar-se la pólvora per norma. Notícies d’edicions posteriors apuntalen aquesta impressió. Carnaval és temps d’excessos, a més, la posició econòmica privilegiada dels socis del Círculo Villanovés i la passió que encara avui dia desperta el Carnaval a la vila apunten aquesta línia. El Carnaval va ser l’única festa que no va perdre corda a l’època i també, a qui les classes benestants no van donar l’esquena: “Villanueva dió anteayer [2 de febrer de 1853, dimecres] al público una muestra de lo que puede hacer cuando quiere. Tanta inmensidad de gente reunida, tanto ruido, tanto fuego, y ni la mas insignificante disputa. Esto habla mas de cuanto podemos nosotros escribir. El silencio es ahora mas elocuente que las palabras. / Tanto los individuos de la sociedad la «Juventud» que se presentaron bien vestidos, bien armados y guardando un órden admirable: tanto la magnífica carroza en la que iba sentado el Carnaval, como la bulliciosa comparsa de diablos que durante todo el curso del cortejo hizo un fuego horroroso, satisfizo los deseos del público, que á voz en grito manifestó no haberse hecho jamas á nuestro hèroe una tan magnífica entrada” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1853. BMVB).

Aquests Diables del Círculo Villanovés duen més cua. La seva presumible joventut –unes línies d’una participació propera, del 1856, aviat es veuran, així ho diuen– suggereix el compliment d’un ritus de pas cap a la vida adulta. L’exteriorització d’un nou estatus en el cercle de la societat mitjançant l’assumpció d’una activitat amb cert risc –els protagonistes jugaven mai millor dit amb foc– que els atorgava un sentiment de pertinença a la comunitat. A més, devien obrar encara més motivats per representar a una entitat que debutava a la festa i a la vila.

El jovent esdevé un segment de població a qui atrau certes dosis perill i també, molt propens a explotar els potencials dels marcs festius. La casuística d’aquests Diables va reblar-se per immiscir-se el context d’una celebració –aquesta sempre propicia la sociabilitat dels individus– i una escenificació singular. Els Diables actuen en els instants màgics de la foscor –l’Arribo ocorre sempre al vespre–, acomboiats d’una sintonia pròpia –l’espetec dels coets al so de tabals–, habillats amb les robes que pretenen passar per la dels Diables– i utilitzant unes eines concretes –les masses, per exemple–.

El Drac completa l’escena

La següent presència fefaent salta uns anys. L’anunci dels preparatius de l’Arribo el 1856, aquell cop no el vespre de la vigília del Dijous Gras sinó el divendres de Carnestoltes, l’1 de febrer de 1856, va preveure-hi el concurs d’un lluït Ball de Diables i, a més, precedits del Drac de la vila, el Drac de la Parròquia de Sant Antoni Abat. La comitiva, com en ocasions anteriors, havia de partir de baix-a-mar: “ENTRADA DEL CARNAVAL. – Verificará su entrada en esta villa el viérnes próximo […] y así es que las sociedades Casinescas, para darle una prueba del cariño que le profesan, han determinado, de comun acuerdo, ofrecerle los homenages que le son debidos, pasando á recibirle á la marina con un carro triunfal adornado cual corresponde, y con una comparsa bastante numerosa de el baile llamado de «Diables» precedidos del «Drach» cuyos individuos irán provistos de coetes que despedirán durante la carrera hasta llegar á la casa donde debe quedar alojado nuestro héroe” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1856. BMVB).

Unes línies posteriors van ratificar la participació conjunta del Drac i els Diables. Les dues manifestacions són citades en aquest ordre. El seguici de l’Arribo s’havia de constituir davant de la Sala per anar a rebre al Rei Carnestoltes de nou a la Rambla d’Isabel II –el carrer de la Llibertat, la via que unia el barri de mar amb la vila i que va dibuixar-se sobre l’antic camí de Mar–. El sermó es llegia a quatre punts de la població: al carrer Sant Gervasi –a casa de l’Alcalde, Pere Màrtir Pollés Fabré–, la plaça de les Cols –que aleshores ja feia uns anys que acollia l’estatge del potent Círculo Villanovés–, la plaça de Sant Cristòfor –la plaça dels Lledoners, al rovell de l’ou i el lloc públic més espaiós del casc antic de la Geltrú– i la plaça de Ventosa –la plaça de la Vila–: “CARNESTOLENDAS.– Mañana [1 de febrer de 1856, divendres] es el dia de la llegada á esta villa, del celebérrimo personage en cuestion, según tenemos ya anteriormente anunciado. El carro triunfal, toda la orquesta, el baile de «Diables», precedido del «Drach», y la numerosísima concurrencia acostumbrada en todos los años, pasarán á recibirle á la Rambla de Isabel 2ª á las 7 horas de la tarde, desde cuyo punto seguirá la comitiva con su héroe” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1856. BMVB).

La ressenya de la jornada va confirmar la presència del Drac i d’un Ball de Diables al davant del seguici, i que joves de cases benestants van representar aquest darrer. Aquesta circumstància es correspon amb la notícia ja presentada del 1853 que citava els Diables a cura del Círculo Villanovés: “el viernes [1 de febrer de 1856] en que se verificó la entrada de nuestro héroe. Fue de lo mas hermoso que se había visto de muchos años a esta parte. Rompía la marcha el «Drach» seguido de una comparsa del baile de «diables» compuesta de jóvenes de los mas acomodados, haciendo un continuado fuego de carretillas” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1856. BMVB).

L’actuació del Drac amb els Diables duu més suc. La figura ferotge del drac s’acobla a la personificació maligna dels diables, a qui l’Arcàngel Sant Miquel venç i llança a l’infern, a la simbologia del nostre país. En consonància, els dracs es vinculen amb el foc i se’ls representa escopint foc. La tradició d’obrar junts una bèstia de foc i uns diables ignis també ve de lluny a casa nostra. A Vilanova mateix l’actuació de la Mulassa, que aleshores espetegava coets, i quatre Diablots és documentada ja el 1710. De manera raonada d’ençà del 1659.

La posició social de joves del Círculo Villanovés, d’altra banda, va poder aplanar la participació del Drac, un entremès de la Parròquia de Vilanova, en una festa, el Carnestoltes, no plat de gust pels dirigents religiosos locals. Els lligams entre la Junta de l’Obra de la Parròquia de Sant Antoni Abat i la classe benestant local eren estrets a l’època.

Unes línies del 1851, per un altre cantó, fan pensar si el Drac ja havia pres part a l’Arribo abans d’aquesta data i, de retruc, també els Diables. Pau Mimó Raventós, mestre i fundador del Diario de Villanueva y Geltrú, va lamentar que el Drac participés també a seguicis profans en ocasió de parlar de la processó de Corpus: “Nosostros la poseemos bastante crecida, cuyo número es de 4 jigantes, 6 enanos, una tarasca (aunque impropiamente llamada) [la Mulassa] y un dragon; y aunque este último no sale con mucha frecuencia, esperamos sin embargo que hoy ocupará su puesto en la procesión, ya que su verdadero objeto es solo para servir de ornato y embellecimiento á esta tan grande y agusta festividad del Santísimo Sacramento” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1851. BMVB).

Una colla de Diables amb quasi tots els seus personatges

El dietari del vilanoví Jaume Carbonell Saavedra constaten els Diables el 1857. La premsa local no va recordar-se’n aquesta vegada. Les línies també palesen la figura del diable timbaler, amb molt d’èxit a l’època: “Este año la llegada del carnaval fué magnífica, rompió la banda de tambores a las seis para salir a las 7, delante de la comitiva, iban la banda de tambores, luego una gran porción de diablos haciendo fuegos que no paró en todo el curso” (J. Carbonell Saavedra).

L’Arribo va esdevenir el vespre del dimecres 19 de febrer de 1857. El seguici va emprendre la marxa a la plaça dels Carros i va concloure a la de les Cols una vegada més. El sermó va llegir-se a les places de les Neus, de la Constitució –de la Vila–, de Sant Cristòfor –dels Lledoners– i de les Cols (Diario de Villanueva y Geltrú: 1857. BMVB).

La premsa sí ja va recordar-se’n el 1858. Les línies presenten els Diables de l’Arribo de Vilanova sota el patró del que avui dia es coneix com a “model penedesenc”. Al rol del timbaler ja vist a l’edició anterior, ara apareixen el de Llucifer, de Diablessa i, és clar, de Diable ras. Només hi falta el de l’àngel o arcàngel. Els Timbalers constituïen una plantilla nombrosa sota la batuta d’un cap de colla i gaudien d’autonomia per desenvolupar una activitat diferenciada. Així, abans d’hora ja van exercitar-se arreu de la població per compte propi, també per avisar de l’inici del seguici i animar-hi la concurrència. Els papers i les connotacions malignes del Llucifer i la Diablessa es destapen per la referència al “presidente y presidenta D. Pluton y doña Proserpina”. Plutó i Prosèrpina, déu i deessa de l’Hades, l’infern, el regne dels morts i subterrani a la mitologia grecoromana. Els Diables rasos també formaven una tropa nombrosa. Els mots també assenyalen l’ús de les maces i les carretilles, dos estris característics: “Con gran pompa y solemnidad se celebró anteayer [10 de febrer de 1858, dimecres] en esta población la llegada del célebre Carnestolendas. Apesar de estar lloviznando desde el mediodia, discurrieron por la tarde por todas partes secciones de diablos tambores tocando generala para que se hallasen prontos todos los que tenían que formar parte del cortejo triunfal. / A las 8 en punto hora señalada para la entrada del divertido huésped, la lluvia cesó como por encanto y pusose en marcha la ya previamente dispuesta comitiva. Abria la marcha un bien caracterizado tambor mayor que dirigia los convenientes toques de una banda compuesta nada menos que de 32 cajas de guerra, ó cuasi; seguian luego una numerosa caterva de diablos con su presidente y presidenta D. Pluton y doña Proserpina, agitando sendos hachones y bastones con carretillas, armando temible algazara de disparos, fuegos y gritos” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1858. BMVB).

L’Arribo va ocorre el 10 de febrer de 1858, de nou un dimecres i també iniciant-se a la plaça dels Carros. La lectura del sermó va realitzar-se al carrer Sant Pere –a casa de Ramon Cisteró Fontanet, l’Alcalde–, carrer dels Caputxins –davant del Casino Villanovés–, plaça de les Cols –davant del Círculo Villanovés–, plaça dels Lledoners i carrer Major –a casa del Coronel del Regiment de Calatrava, segurament, a casa del Marquès de Casa Samà–.

La següent notícia fefaent no apareix fins el 1864. La recessió industrial i social al país d’ençà del 1861, per fallar el subministrament de cotó des dels Estats Units arran la Guerra de Secessió en aquell país, van tenir-hi molt a veure. L’activitat fabril va disminuir o paralitzar-se i, en conseqüència, va generalitzar-se l’atur. La situació va condicionar que no sempre se celebrés l’Arribo.

El 1864 l’Arribo va escaure’s el 3 de febrer, encara un dimecres. La comitiva va sortir i acabar a la Sala. El sermó va llegir-se al carrer Major –davant de la residència dels Marquesos de Casa Samà– i a la plaça de les Cols: “La comitiva que le fue á recibir y le acompañó durante la carrera marchaba en el orden siguiente: Detras de la indispensable comparsa de diablos arrojando una contínua lluvia de fuego abrían la marcha dos maceros con un máscara vestido de mágico con un colosal cucurucho en la cabeza y montado en un caballo con gualdrapas rojas y negras. Seguían luego seis tambores batiendo marcha” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1864. BMVB).

El 1865 no devien sortir al carrer els Diables. Les dificultats econòmiques van provocar-ho. La crisi socio-econòmica vigent els darrers temps va tocar fons aquell any. L’absència dels Diables i el Drac va recomanar-se per tal de no generar-se despeses. El desànim general també va manifestar-se en què el Rei tampoc no concorre’s –el sermó va llegir-lo el seu Secretari– i que la passada fos curta i modesta. Una suposada missiva del Rei Carnestoltes recull el prec de no malbaratar-se diners en “carretillas” i en el “drach”. La citació del Drac fa sospitar que hi havia intervingut més vegades de les que la documentació palesa. L’Arribo va esdevenir el 24 de febrer, un divendres, no un dimecres com fins ara: “Yo, miñons, no soc de aquells / que donan corda al panjat. /No vull que per mí feu gastos. / Ya am una ocasió semblant / vaig deixá de visitarvos [el 1863] / y ningú as vá incumudá. / No obstant, perque no dupteu, / de ma firma voluntat, / per allá am volta al divendras, / si sé que no hi ha cap avall, / y no hi té res que di´l pobbla, / ambiaré un representant. / Raveulo aixis, com de casa: / res de carros triumfals / ni gastos de carretillas, / ni bombas, ni llums, ni drach” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1865. BMVB).

La notícia d’uns Diables reapareix el 1866 i enceta un gruix de presències conegudes. L’Arribo va tenir lloc el 1866 el 9 de febrer, de nou un divendres, a iniciativa del Círculo Villanovés i encara en un context de crisi socio-econòmica. Així, l’Arribo i la resta de la programació de Carnestoltes van disposar-se a corre-cuita. El paper en l’organització del Círculo Villanovés fa creure que joves d’aquesta entitat van endegar la comparsa dels Diables, com se sap de manera fefaent d’altres edicions: “La comitiva que salió á recibir á S.G.D. Carnestolendas recorrió con gran algazara las calles de la población hasta llegar á la plaza de la Verdura, en donde aquel elevado personaje, desde su mas elevado asiento, dirigió al numeroso público un grandilocuente discurso que fué escuchado con religiosísimo silencio y aplaudido vivamente á su final […] Los diablos que abrian la marcha, hicieron un consumo atroz de carretillas, de manera que el fuego y las esplosiones se sucedían sin interrupción” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1866. BMVB).

Molta pólvora

El 1867 també es constaten els Diables a l’Arribo. El convit de la jornada, un text de “Mamaluco Garrapata, Secretari i Conceller”, va insinuar-ho abans d’hora en desitjar que no hi faltessin “cuets y carretillas”: “Vol saber molt luego, luego, / perque es molt lo que ha de fer / si te de baixar, si ab gresca / lo rebreu y ab molts cuets, / y carretillas y músicas / y tot l’altre amaniment / de costum” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1867. BMVB).

L’Arribo va succeir el 27 de febrer, un dimecres de nou. El sermó va llegir-se a les places de les Cols i de la Vila. La crònica local també destapa la ja sabuda crema abundant de pirotècnia: “El cortejo que acompañó al festivo carnaval en la noche de anteayer [27 de febrer de 1867, dimecres] fue muy numeroso y variado, llamando especialmente la atención una comparsa de abundantísimos pinches de cocina que ofrecían con sus evoluciones el mas grotesco espectáculo; una bien ajustada banda de tambores que acompañaba la orquesta que dirige don Antonio Urgellés; la otra comparsa de trage indefinible pero que estuvo disparando durante dos horas lo menos, un prodigioso número de carretillas y petardos que llenaban de vistosos fuegos gran espacio de terreno y ensordecian con sus estallidos; y la escolta de caballeria que con sus bien afinadas cornetas cerraban la marcha detrás del carro de triunfo que ocupaba el festejado héroe” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1867. BMVB).

El 1868 també figuren Diables a l’Arribo. L’Arribo va ocorre el 19 de febrer, un dimecres. El Círculo Villanovés va tenir-ne cura de nou. Això insinua un altre cop el protagonisme de socis d’aquesta entitat en la representació dels Diables. El sermó va llegir-se a les places de les Cols i de la Vila.

La premsa local va avançar que es pensava cremar una bogeria de pólvora. El número de carretilles va quantificar-se: “Sabemos que se ha encargado á un pirotécnico de esta villa la confeccion nada menos que de 1.400 carretillas de fuego para quemar en la noche de la solemne entrada del Carnaval en el corriente año” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1868. BMVB).

Més endavant també va comentar-se que els pronòstics de foc van complir-se: “Anteayer [19 de febrer de 1868, dimecres] conforme estaba anunciado verificóse la solemne entrada del Carnaval con todo el bullicio, brillo y órden característico en nuestra poblacion. El cortejo compuesto de gran número de mascarones á pié, á caballo y en carruajes de distintas clases y tres numerosas bandas de música, recorrió la carrera anunciada disparándose sin cesar por algunos de sus individuos inmenso número de las indispensable «carretillas» especialmente en la plaza de la Verdura que pareció mucho rato un verdadero mar de fuego” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1868. BMVB).

La notícia següent se situa al 1871 per no celebrar-se l’Arribo el 1869 i 1870. La inestabilitat política devia entrar-hi en joc. Els anhels de democratització de l’activitat política van conduir a la fi de la monarquia borbònica. El 18 de setembre de 1868, la Marina de Guerra de Cadis, comandada per l’Almirall Juan Bautista Topete, va revoltar-se contra el Govern de la Reina Isabel II. Un important moviment insurreccional va esclatar a continuació a les ciutats més sobresortints. Davant l’embranzida dels opositors, la Reina va exiliar-se a París. Amb aquesta Revolució, coneguda com la Gloriosa, va iniciar-se el Sexenni Democràtic (1868-1873). Poc més endavant, l’1 de juny de 1869, va aprovar-se una Constitució d’inspiració democràtica que va fixar el marc de la monarquia com a forma de govern. El General Joan Prim Prats va imposar com a nou Rei d’Espanya al Príncep Amadeu de Savoia, fill de Víctor Manuel II, el Rei d’Itàlia, el monarca al zènit a Europa aleshores, un cop va consumar-se el procés d’unificació italiana, i que també atresorava ascendència reial espanyola. Amadeu va desembarcar a la Península Ibèrica el gener de 1871.

El 1871 l’Arribo va representar-se el 15 de febrer, un dimecres, després de sospesar-se primer la jornada del divendres. La comitiva va sortir de la plaça Miró i va concloure a la de la Vila.

Un text previ, una “Carta que S.M. Carnestoltas ha escrit als Vilanovins”, ja va alertar de la participació dels Diables: “El cas es, que ma rebuda / será la semana entrant, / per mes señas el dimecres / com costum dels demes anys. / Espero doncs que l’arribo / digne de qui sou será, / que no hi faltaran diables / y carretillas en gran” […] (Diario de Villanueva y Geltrú: 1871. BMVB).

La premsa local ratifica el seu concurs a l’hora de la veritat: “El discurso que nuestro rey de temporada dirigió al numeroso pueblo que al pié de su triunfal carroza se apiñaba, fué oido con el religioso silencio de costumbre, y el atronador ruido de los innumerables petardos que antes de pronunciarlo disparó la diabólica cohorte que le precedia, y las brillantes luces de Bengalas con que se iluminó toda la plaza de la Verdura al concluir, acabaron de prestar á la vistosa ceremonia una animación y atractivo extraordinarios” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1871. BMVB).

L’Arribo amb uns Diables tampoc no va fallar el 1872. El seguici va escaure’s el 7 de febrer, un dimecres. La comitiva va emprendre la marxa a la plaça dels Carros i va finalitzar a la de les Cols.

La crònica palesa un cop més la crema abundant de pólvora, 2.040 carretilles van encendre’s, i també, la intervenció d’uns Gegants i uns Nans, unes altres figures també traspassades dels seguicis de Corpus i Festa Major i documentades en d’altres Arribos de Vilanova d’antany: “La entrada y recibimiento del Carnaval se celebró en la noche de anteayer [7 de febrer de 1872, dimecres] con recomendable lucimiento, si bien que la comitiva se resentia un poco del mal estado de la atmósfera [plovia] y el pésimo del piso de calles y plazas. Los carruages y ginetes no eran tan numerosos como los otros años, y para suplirlo en parte estuvieron unos gigantes y enanos de perfil, acompañados de sus correspondientes chirimías […] El fuego de carretillas no cesó un momento, quemándose, segun se nos ha dicho, hasta 170 docenas, y las luces de bengala que se encendieron en la plaza de la Verdura al finalizarse el discurso de recepcion del bullicioso monarca, fueron de las brillante que recordamos haber visto, pues hubo momentos que rivalizaba con la del dia la claridad que arrojaban las que ardian á la vez en los cuatro ángulos de dicha plaza” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1872. BMVB).

Torna a parlar-se’n

El cop d’estat del General Martínez Campos el desembre de 1874 va suposar la fi de la Tercera Guerra Carlina (1872-1876), de la Primera República i el restabliment de la monarquia borbònica a Espanya en favor del Rei Alfons XII, fill de la destronada Reina Isabel II . El sistema polític que va sobrevenir a continuació rep el nom de Restauració i va atorgar una estabilitat relativa al país. Fins que va manifestar-se en crisi a finals del segle XIX, amb el desenllaç de la Guerra de Cuba el 1898. La pau social i les renovades ganes de viure durant els primers anys de la Restauració van traduir-se en un auge del calendari festiu d’arreu del país.

Vilanova no va restar al marge d’aquestes dinàmiques. Així les festes de Carnestoltes van reemprendre’s i desenvolupar-se amb vigor fins els últims anys de la dècada del 1880, Aleshores les dificultats en l’agricultura i en la indústria i el desgavell per la pèrdua de les restes de l’antic imperi colonial, Cuba i les Filipines, van apagar els ànims de gresca de la població.

La primera notícia de Diables en aquest context se situa a l’Arribo del 1875, el 5 de febrer, un dimecres. L’Arribo va sortir de la Rambla Transversal i va finalitzar a la plaça de la Vila, davant l’estatge del Centro Artesano –l’edifici de l’actual Biblioteca Joan Oliva–, l’entitat que va organitzar-lo. El sermó va llegir-se a la plaça de les Cols i a la de la Vila. Uns Nans van tornar a intervenir-hi: “A la hora anunciada verificó anoche [5 de febrer de 1875, dimecres] su triunfal entrada el HEROE DE LA TABOLA siguiendo el curso señalado oportunamente por la comisión organizadora de los festejos. / La comitiva fué mas numerosa de lo que podia esperarse corriendo á cargo de una sola de las sociedades de recreo con que cuenta esta villa, y la componian un buen número de carros alegóricos, varios peones disfrazados de ranas, otros en traje de diablos disparando fuegos artificiales, los cabezudos, que efectivamente merecen los elogios en otro suelto de este número tributamos por referencia á su autor, varias otras máscaras y una banda de musica que precedia el carro triunfal del Rey de la fiesta” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1875. BMVB).

El 1881 també apareixen els Diables. Els buits de premsa local als fons públics documentals impedeixen documentar-ne als anys immediatament anteriors. En aquella ocasió primer va preveure’s l’Arribo pel dimecres, el 23 de febrer. La comitiva sortia de la Sala i es dissolia a la plaça de la Vila. La comparsa de Diables i la banda de tabals havia d’intervenir-hi: “Sabemos que ademas de una numerosa comitiva de diablos que disparando fuegos artificiales concurrirán á la recepción del Carnestolendas el próximo miércoles [23 de febrer de 1881] se ha formado una gran banda de tambores que batiendo marcha figurará en el recibimiento del Héroe de la broma” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1881. BMVB).

L’Arribo, però, va ocorre el divendres 25 de febrer de 1881. Els Diables, fent espetegar moltes carretilles, que duien clavades a les puntes de les maces, no van faltar-hi: “Con grandísima animacion se verificó el viernes á las nueve de la noche el tradicional arribo del Carnaval. / Reunidas en el Salon de bailes, donde se hallaba el héroe de la fiesta, gran número de carretelas pertenecientes á las varias sociedades de recreo y particulares, salió á recorrer el curso de antemano designado, abriendo la marcha los diablos que quemaban gran número de cohetes y carretillas clavados en la punta de los mazos que al efecto llevaban” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1881. BMVB).

Els Diables també es documenten el 1883. L’Arribo va esdevenir el 31 de gener, un dimecres, i va llegir-se el discurs a la plaça de la Vila, al punt final del recorregut: “Apesar del mal estado del tiempo, anteayer [31 de gener de 1883, dimecres] verificóse el recibimiento del Carnaval, siguiendo la comitiva el curso señalado hasta la plaza de la Constitución, donde se reunió, puede decirse, todo Villanueva, para oir el discurso que el Héroe del dia debia pronunciar […] Formaban la comitiva, los diablos animando el curso con el contiguo fuego que despedían, muchos carros alegóricos de más ó menos buen gusto, muchos disfraces, algunas carretelas, los coches de las sociedades y la carroza triunfal del Carnestolendas” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1883. ACGAF).

Un breu sobre aquella presència ratifica que els Diables cometien la funció d’obrir la cavalcada. La nota també recull la dissort d’encendre’s a dos el morrió o civader, la bossa de sac on cadascú duia les carretilles: “Dos de las mascarones que formaban parte de la legión de diablos, vanguardia del Rey de la broma, se les incendió anteanoche el morral de los cohetes en lo mejor del barullo, sufriendo algunas quemaduras en la cara uno de ellos, y el otro sólo un susto más que regular. / Por fortuna se les pudo auxiliar inmediatamente y el caso no reviste toda la gravedad que era de temer, lo cual celebramos sinceramente” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1883. ACGAF).

Les notícies no fallen el 1887. L’Arribo va escaure’s el 18 de febrer, un divendres, va sortir de la plaça de l’Estació i va finalitzar a la plaça de la Vila, on també va llegir-se el discurs. La celebració de l’Arribo en un divendres va institucionalitzar-se, així com que el seguici partia de la plaça de l’Estació i finalitzava a la de la Vila, aquesta darrera, l’únic lloc on es llegia el discurs. Una nota va avançar: “Se nos ha asegurado que se está organizando una comparsa diabólica, que, disparando carretillas, irá á recibir á su magestad carnavalesca” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1887. BMVB). El programa d’actes també va preveure: “Dia 18. A las 8 de la noche la comitiva compuesta de gran número de abigarradas máscaras y comparsas diabólicas ocupando humorísticos carruajes se reunirá en la Plaza de la Estación” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1887. BMVB).

El 1890 també van figurar al davant els Diables i aquest cop també amb la certesa d’acompanyar-los de nou el Drac. L’Arribo va succeir el 14 de febrer, un divendres, i va finalitzar a la plaça de la Vila, on també va llegir-se el sermó: “A las 9 y media de anteanoche [14 de febrer de 1890, divendres] hizo su entrada triunfal en esta villa el Héroe de la algazara y del bullicio, S.M. el Rey Carnestolendas. La comitiva, que era bastante numerosa, y en la cual notamos algunos carros y carretelas, que representaban distintos objetos, con enblemas, algunos de ellos de muy buen gusto, iba precedido por el célebre «dragón» y una lucida comparsa de «diablos», que despedían incesantemente «carretillas», difundiendo la animación por todas las calles, previamente anunciadas, en las cuales había extraordinario gentío” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1890. BMVB).

Els últims Diables

L’última referència fefaent de Diables a Carnavals pretèrits de Vilanova se situa el 1906. L’absència dels Diables a la darrera dècada, i també d’aleshores en endavant, obeeix al trasbals en el dia a dia per la persistència de la grisor social i econòmica, incrementada d’ençà de la pèrdua dels mercats colonials el 1898, i a un canvi d’hàbits culturals i d’esbarjo.

No ha de sorprendre l’esvaniment dels Diables a l’Arribo a cavall dels segles XIX i XX si paral•lelament també van caure en desgràcia a la Festa Major. Un procés que va generalitzar-se arreu del país. El poble ras va bandejar-hi per norma la representació del Ball de Diables i la resta d’exercicis dels seguicis de Festa Major per interessar-se per d’altres expressions més a la moda i, a més, que no destapaven la posició social dels actors. La interpretació de manifestacions del braç dels Diables estava relegada a la gent més humil antany i, per tant, derivava també en una mena d’estigmatització o escarni social públic.

En aquest context, a Vilanova van subsistir tan sols uns pocs ball blancs, les Gitanes, els Pastorets i, sobretot, els Bastons, per la tossuderia dels seus capdansers i gràcies a l’ajut de gent del seu cercle (família, veïns o companys de feina). A més del gaudi que obtenien per desenvolupar l’activitat, també van pesar molt les recompenses materials que s’emparaulaven o sorgien a canvi.

L’Ajuntament de Vilanova també va assumir d’aleshores ençà també la sortida regular de les figures de la vila, de la Parròquia de Sant Antoni, les dues parelles de Gegants, la Mulassa que subsistia (la petita) i el Drac. Aquestes, a més, van acabar essent municipalitzades davant la minva de recursos econòmics de la Parròquia. Això darrer va aplanar encara més que s’assegurés un component igni a la capçalera de l’Arribo mitjançant la continuïtat del Drac. L’antic Drac no va faltar als darrers Arribos d’abans de l’esclat de la Guerra Civil. La comissió organitzadora del Carnaval, la majoria de vegades en mans de l’Ajuntament, va delegar aquesta tasca, com des d’antany, a la quadrilla que ja el treia a la Festa Major.

El 1906 el programa d’actes va emplaçar la intervenció d’una comparsa de Diables. L’Arribo, el divendres 23 de febrer: “A las nueve de la noche, se reunirán en la plaza de la Estación alegres comitivas de particulares y sociedades que, con sus nutridas bandas, numerosas antorchas y multitud de diablos vomitando contínua lluvia de fuego, formarán la humorística cabalgat recibimiento del S.M. el Rey Carnestolendas, la que, después de recorrer las principales calles de la villa, se dirigirá á la plaza de la Constitución, donde S.M. el Rey, Conde y Duque de la Flor del Cáñamo, desde su magestuoso trono pronunicará su acostumbrado Discurso crítico-burlesco, finalizando el espectáculo con fuertes cañonazos y fuegos de distintos colores” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1906. BMVB).

Bé, la documentació a l’abast potser palesa la seva organització algun cop més.

El programa d’actes del 1908 va anunciar “cetrots” (maces), “piules y coets” i un “escàndol infernal”. L’Arribo, el divendres 28 de febrer: “A les nou de la nit, ‘recepció oficial de S.M. el Rey Carnestoltes’ a qual efecte acudirán a la Plassa de l’Estació las Embaixadas de totes les Societats recreatives de la vila y els qui particularment tenen títol de Noble Carnavalesch. Feta la recepció y solemnisada per la tradicional marxa de les Danses, comensará l’esvalot carnavalesch ab sorolls de cetrots, esquells, timbals, cornetes, instruments desafinats, piules y coets. Acompanyada d’aqueix escándol infernal, se posará en marxa la grotesca comitiva que s’anomena l’Arrivo y que, passant pels principals carrers de la població, fará cap a la Plassa de la Casa de la Vila, ont el Rey, pujat en un trono ple de llums y banderetes, fará ab tota la serietat que’l cas requereix, el seu discurs crítich-humorístich, dit ‘Sermó d’En Carnestoltes’ que ve a ser una crónica burlescha de lo ocorregut a la vila durant l’any” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1908. BMVB).

La incògnita es repeteix el 1910. El programa d’actes va anunciar pel divendres 4 de febrer: “A les nou de la nit, el gran Arribo […] Obrirá la marxa el DRACH treyent foc y anunciant l´arribada del Héroe. Seguirán las gralles, els corns, els satrots, les bandes y la demés comitiva, passant pels principals carrers de la vila fins arribar á la Plassa de la Constitució, ahont S.M. En Carnestoltes desde son trono fará el seu acostumat sermó burlesch-critich-humorístic” (Democracia: 1910. BMVB. Diario de Villanueva y Geltrú: 1908. BMVB).

Xavier Güell

Publicat dins de Vilanova i la Geltrú | Etiquetat com a ,