El drac de Vilanova a Barcelona el 1860

Arreu de l’estat, l’acceptació de l’autoritat real ha donat peu a la posta en escena d’espectacles públics aparatosos. Qualsevol fet vinculat a la monarquia ha obrat d’excusa. Naixements, casaments, funerals o entrades, sense importar l’alt cost de les representacions o el seu caràcter efímer.

Això contextualitza que l’estada de la reina Isabel II a Barcelona el 1860, entre el 21 de setembre i el 4 d’octubre, comportés l’organització d’un seguit d’actes vistosos. Un d’ells, la recreació, la tarda del 3 d’octubre de 1860, de la rebuda dels Reis Catòlica a Cristòfor Colom el 4 d’abril de 1493 a Barcelona mateix, de tornada del seu primer viatge oficial a Amèrica.

Desconeixent tots els ets i uts del 1493, els directors de l’espectacle van prendre per model les rebudes a la reina Isabel I, del 28 de juliol de 1481, i a Carles I, del 15 de febrer de 1519, per ésser contemporànies a la de Colom, tal com assenyala el llibre Representacion de la entrada de Cristobal Colon en Barcelona en abril de 1493, de vuelta de su descubrimiento de la América para formar parte de los festejos que en obsequio de SS.MM. y AA. tributa el Ayuntamiento de esta Ciudad editat el mateix 1860: “No existiendo, como queda apuntado, ninguna noticia sobre el recibimiento que hizo esta ciudad á Colon, la Comision, despues de haber estudiado en los libros del Archivo del Excmo. Ayuntamiento, titulados: ‘Ceremonial de cosas antiguas memorables’, los festejos con que en un período de mas de cien años habia obsequiado Barcelona á los diferentes monarcas y personajes notables que en aquel largo espacio de tiempo la visitaron, ha aplicado á la entrada del ilustre marino genovés, especialmente en lo relativo á la parte que podian haber tomado en ella las cofradías ó gremios, lo que estos hicieron en las dos recepciones de reyes que tuvieron mas inmediatamente lugar antes y despues de la entrada de Colom, á saber; la de los monarcas Católicos y la de Cárlos V ” (BC).

L’entrada dels monarques a ciutats del seu regne durant l’Antic Règim es traduïa en la posada en escena d’uns protocols, on la comunitat expressava la seva fidelitat a la corona. La desfilada dels gremis, que aplegaven al poble menut, a la majoria de la població, esdevenia un dels espectacles més lluïts i representatius. Aquests hi acudien amb les millors gales i exhibint els seus exercicis festius de seguicis.

La mateixa obra també palesa el protagonisme reservat el 1860 a la passada dels gremis, els intèrprets dels quals per reeixir també van haver d’acomboiar-se d’entremesos com a l’època: “A fin sin embargo de evitar la monotonía que pudiese ocasionar la representacion de las muchas corporaciones que concurrieron á las dos citadas recepciones, con tanto mas motivo cuanto que no pocas de ellas solo se distinguian entre sí por los emblemas ó divisas que en los pendones llevaban, la Comision creyó que debia preferir entre ellas, para que formasen parte del acompañamiento en la representacion de la entrada del Almirante, las que por sus trages particulares ó por llevar consigo algun ‘entremés’ podian dar mas variedad á aquella, y caracterizar mejor la época en que tuvo lugar el hecho representado”.

El llibre també enumera tots els elements participants. Entre “las cofradías ó gremios que acostumbraban concurrir al recibimiento de los reyes ó personajes notables, en el órden siguiente” va disposar-se en el tercer lloc al gremi de “Los ‘pelayres’ (fabricantes de lana), con su pendon blanco, vestidos con manto de comendadores de S. Juan, y acompañados de un coro”. Aquesta comparsa va fer lloc al drac de Vilanova i la Geltrú.

Una lletra de Josep Santa-Maria Gelbert, l’alcalde de Barcelona, del 17 de setembre de 1860, adreçada a l’Ajuntament Vilanova recull el prec de la comissió de comptar amb el drac de Vilanova per ambientar la desfilada del gremi de pelaires: “Acordado por este Ayuntamiento entre otros de los festejos con que desea obsequiar á SS.MM. y AA. Durante su permanencia en esta capital ofrecerles el episodio de la entrada de Cristobal Colon despues del desccubrimiento de las Americas y a fin de que el gremio de pelaires este representado con la propiedad debida en aquel acto, espero se servirá usted facilitarme el dragon que era su enseña y de que carece el cual tendré el gusto de devolver á ese Ayuntamiento luego de haber servido para el objeto indicado con el mismo estado en que se reciba” (ACGAF).

La premsa local va esbombar la notícia de la sol•licitud dos dies més tard, el 19 de setembre, sobreentenent-se que va ésser acceptada agradablement: “Nuestra villa estará también representada en la grandiosa cabalgata que representando la entrada de Cristóbal Colon se dispone en Barcelona para festejar á SS.MM. y AA. por medios del popular dragon que al efecto se ha pedido para que ocupe el lugar del que tenia en aquella época el gremio de pelaires de dicha ciudad y que ya no existe mas que en la historia. Quien lo habia de decir al espantable monstruo que debia venir un dia en que debiese representar su papel en un cortejo real” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1860. BMVB).

La premsa també va enorgullir-se que la bèstia emprengués el camí de Barcelona l’endemà, 20 de setembre, al matí, conduïda en carro per “Serafí Tecas”, Serafí Vadell?, el seu encarregat aquells anys. L’excepcionalitat de la sortida també va obligar a reparar-la a corre-cuita: “Ayer mañana salió en un carruaje particular y acompañado de su secretario particular el conocido ‘Serafí Tecas’ y en dirección á la capital donde tan importante papel está llamado á representar nuestro popular dragon, que para el objeto ha remozado completamente su figura” (Diario de Villanueva y Geltrú: 1860. BMVB).

La premsa de Barcelona va fer-se ressò de l’arribada de l’acarreig singular a l’Ajuntament de Barcelona el 21 de setembre: “Ha llegado el dragon de Villanueva para tomar parte en los festejos. Tan distinguido personaje ha sido conducido á las Casas Consistoriales en un carro no triunfal” (El Telégrafo: 1860. AHCB).

Publicacions d’arreu van ressenyar la representació de l’arribada de Colom a Barcelona. La majoria de les descripcions de les comparses dels gremis esdevenen un calc del text del programa.

La crònica del Brusi, reproduïda en d’altres capçaleres, aporta alguna informació addicional. Els seus mots revelen la intervenció de més d’un drac, a més d’un lleó i una àliga: “Por la tarde, y con notable retardo, tuvo lugar la representación del episodio histórico figurando la entrada de Barcelona del gran Cristóbal Colon, despues de haber descubierto el Nuevo Mundo. / Lo detallado del programa que ayer publicamos nos dispensa de entrar en esplicaciones acerca del indicado episodio, complaciéndonos en consignar que algunos de los trajes eran muy ricos y de hermoso efecto. A pesar de lo estenso de la carrera, el cortejo atravesó con el mayor órden entre un sin número de espectadores, pero al llegar á la plaza del Palacio, como no se habia tenido la previsión de establecer un cordon ó cuando menos un tablado ó barrera debajo de los entoldados balcones que debian ser ocupados por sus majestades y altezas, el desfile y la representacion de los entremeses, danzas y cantos, se verificó como se pudo y no como no era de desear, entre las oleadas de una apiñada muchedumbre. La citada plaza y todas las avenidas de la misma, inclusas las calles del Consulado y paseo de Isabel II, parecian un mar de cabezas. / Al pasar por delante de su majestad los pendones de los gremios ó cofradias la saludaban. El leon y el aguila y los dragones ejecutaban sus habilidades, se echaron á volar palomas, danzaron tambien lo salvajes, se doblegaron los pendones y estandartes, y el que figuraba Cristobal Colon, saludando con noble continente y enérgico acento á la ilustre sucesora de la Católica Isabel I, le dirigió una arenga que no pudimos comprender, pero que terminó con un viva á Isabel II, el cual fue contestado de una manera entusiasta por la inmensa muchedumbre que le rodeaba” (Diario de Barcelona: 1860. AHCB).

De fet, el programa també va anunciar-hi al gremi de “Los herreros con su pendon de color encarnado, llevando un dragon ó víbora lanzando fuego por la boca”, just abans del de pelaires. I la premsa barcelonina també hi situa al drac de Vilafranca del Penedès, a més del de Vilanova, en comentar la marxa dels entremesos participants: “Han salido para sus respectivos [la nota és del 20 d’octubre] destinos la coleccion de fieras que despues de haber figurado en la cabalgata de Colon se custodiaba en las Casas Consistoriales. El drach de Villafranca marchó ayer modestamente colocado sobre un carromato cargado de pipería” (Diario de Barcelona: 1860. AHCB).

La documentació municipal de Vilanova també reporta aquesta actuació del drac de Vilanova a Barcelona.

Es conserva l’esborrany d’una lletra de Teodor Creus Corominas, l’alcalde de Vilanova, del 5 d’octubre de 1860, dirigida al seu col•lega barceloní amb la nota “de los gastos originados” (ACGAF). Als comptes municipals també consta, al 29 de novembre de 1860, la despesa de 292 reals “para satisfacer la conduccion á Barcelona del Dragon con motivo de los festejos públicos durante la estancia de S.M. la Reyna en dicha ciudad” (ACGAF). Sembla que els barcelonins van fer-se l’orni finalment.

L’anada del drac de Vilanova, d’altra banda, va restar en l’imaginari col•lectiu durant dècades per la seva excepcionalitat. Els vilanovins encara la recordaven el 1902, en plantejar-se de nou la presència de la bèstia a Barcelona, aleshores en ocasió de les festes de la Mercè (ACGAF).

Xavier Güell

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