Castells a Constantí a finals del segle XIX

Constantí també va acollir actuacions castelleres els darrers anys del segle XIX. La seva festa major d’estiu, a llaor de Sant Feliu, l’1 d’agost, no se’n va veure orfe per la iniciativa dels afeccionats locals. La inalterabilitat de l’esquema de la festa major va emparar-ho. El patró manejat al territori, el Camp de Tarragona i el Penedès, durant el vuit-cents i que va reservar un paper preeminent als castells.

El 1895, la premsa de la veïna Tarragona va publicar les línees mestres del programa d’actes de la festa major: “revestirá este año toda la solemnidad posible, pues es de esperar que así será, tanto más habiendo tomado á su cargo la organización de los regocijos el digno Ayuntamiento de aquel pueblo, que ha confeccionado el siguiente programa: / El día 31 del actual, víspera del Santo, las lenguas del bronce sagrado anunciarán al medio dia el comienzo de las fiestas. / Por la tarde recorrerán las calles los ‘xiquets de Valls’, levantando arriesgadas torres y por la noche se cantarán en el santo templo solemnes completas á toda orquesta. / Al amanecer dia 1º de Agosto saludarán al vecindario con sus dianas y ‘matinadas’ las músicas y las grallas; á las diez empezarán los divinos oficios, cantándose una solemne misa acompañada por la orquesta de Valls, bajo la inteligente batuta del maestro Austrich, corriendo el panegírico á cargo de un elocuente orador sagrado. Concluída esta ceremonia los ‘xiquets de Valls’ ejecutarán sus juegos de fuerza y equilibrio en la Plaza de la Constitución. / Por la tarde se bailarán públicamente las ‘cocas’ de rúbrica, amenizando este acto un par de grallas que gozan de renombrada fama; á las seis saldrá la procesión, presidida por la Corporación municipal; á las diez se situará la orquesta mencionada frente á las Casas Consistoriales, en donde ejecutará las mejores piezas de su vasto repertorio; después de las serenatas y disparo de fuegos artificiales, los devotos de Terpsícore podrán rendirle culto, á cuyo efecto se levantará un magnífico entoldado, en donde encontrarán los concurrentes todas las comodidades necesarias, la parte musical corre á cargo de los mismos profesores ya citados. / El dia 2 se repetirán los mismos festejos que el día anterior” (Diario del Comercio: 1895. BHMT).

L’eix de la programació, doncs, girava a l’entorn de les celebracions religioses, en sintonia a la preeminència d’aquest apartat encara a l’època. Quatres actes hi destacaven. És clar, en una franja horària rellevant. Les Completes. El vespre de la vigília del dia 1. Els dos Oficis de festa major. Els matins dels dies 1 i 2 d’agost. El principal, el dia 1, la diada del sant patró. Ambdós enriquits amb la intervenció d’un orador, encarregat de glossar les virtuts de l’advocació que donava peu a la cita, i una formació musical reeixida. La processó. La tarda del dia 1. Els músics també hi intervenien.

L’Ajuntament costejava la contractació de l’orador i dels músics. Esdevenia la seva contribució econòmica consubstancial a la festa major. Com es repetia a les poblacions del perfil de Constantí d’arreu del territori. Del mateix 1895 es documenta que l’Ajuntament, qui va endegar el programa d’actes, va resoldre aquest afer, durant la sessió del 27 de juliol: “Tambien se acuerda por unanimidad que la Corporación asista a las funciones religiosas los dias de la Fiesta Mayor y dando el señor presidente [l’alcalde de Constantí, Francesc Roig] explicaciones de los festejos que se celebran en dicha” (AML).

Els músics també animaven els saraus profans. Això explica que la iniciativa privada contribuís en la despesa.

Les diversions abraçaven tres àmbits. Els castells, les sessions de ball i els castells de focs. Els primers i els últims es consumien gratuïtament. La iniciativa privada les sufragava.

L’exhibició de castells discorria al llarg dels tres dies de gresca. A cura dels Xiquets de Valls. Sense obviar-se l’ajut dels afeccionats locals. Els mateixos que planejaven la recaptació dels cabals i recursos necessaris. L’actuació després de l’Ofici de festa major sobresortia d’entre totes.

Les sessions de ball esdevenien uns espais de sociabilitat immillorables, a banda de proporcionar gaudi. Una, les ballades la tarda de festa major. Un acte també amb finalitat recaptatòria. Per la subhasta de coques. Beneïdes al matí. A l’Ofici. L’incentiu radicava en què qui se n’enduia triava la noia amb qui ballar. L’animació musical corria a càrrec d’una formació nostrada. Una colla de grallers. Qui també es responsabilitzava de les matinades, juntament amb la banda de música. Un altre acte del país. Els músics també tenien cura d’un altre tipus de ballades. Els balls de parella a l’envelat els vespres dels dies 1 i 2. Aquests també s’encarregaven de les audicions. Una estona abans.

Els castells de focs es tiraven a cavall de les audicions musicals i les ballades a l’envelat.

El 1896, la premsa de Tarragona també va fer-se ressò del programa d’actes. Els trets essencials reapareixen. L’anunci de castells no hi falta: “Nos comunican de Constantí que con motivo de celebrar mañana y pasado mañana [1 i 2 d’agost] su fiesta mayor han organizado aquellos vecinos gran variedad de festejos, entre los cuales ha de llamar poderosamente la atención los magníficos entoldados destinados á salones de baile que serán amenizados por aplaudidísimos orquestas. / También nos han dicho que han sido contratados los ‘xiquets de Valls’ para que levanten sus arriesgadas ‘torres’. / En cuanto á las fiestas religiosas nada dejarán que desear, dado el carácter religioso de aquellos honrados habitantes, siendo los divinos oficios interpretados por los armoniosos acordes de una de dichas músicas, corriendo los sermones á cargo de un ilustrado orador sagrado. / Sabemos que son muchas las familias de esta capital que se trasladarán á dicha villa á pasar un par de días deliciosos” (Diario del Comercio: 1896. BHMT).

A hores d’ara, les notícies d’un any més tard, el 1897, no esmenten la plantada de castells a la festa major. Sí, en canvi, consta l’activitat dels afeccionats locals aquell any. Amb els d’altres poblacions. En una diada excel·lent. En una població veïna. A la capital del territori. A Tarragona per Santa Tecla: “En cuanto á la concurrencia de forasteros, si bien no ha sido tan numerosa como era de esperar, no han faltado en cambio aficionados á los toros y á los ‘Xiquets de Valls’ de los vecinos pueblos de Constantí, La Canonja, Morell, Vilallonga, Altafulla y otras poblaciones de la comarca” (Diario de Tarragona: 1897. BPT).

La notícia posterior figura al 1900. Que se sàpiga. Aleshores, es documenten castells una vegada més a la festa major d’estiu. Una crònica en parla: “Sr. Director del DIARIO DEL COMERCIO. / Muy señor mío y de mi consideración más distinguida: Con aquella ánsia profunda con que grata y deliciosamente son siempre esperados los acontecimientos que sólo de vez en cuando nos es dable contemplar, aguardaban la inmensa mayoría –no todos, por supuesto– de los vecinos de este pueblo, llegase el próximo pasado 1º de Agosto, para cada cual á su manera y más ó menos racionalmente, según el cristal con que cada uno suele mirar las cosas, rendir culto á San Félix mártir, patrón de esta villa de Constantí. / En todas épocas y lugares siempre ha sido la fiesta mayor de un pueblo, día magnánimo, solemne, extraordinario, envuelto en saturada atmósfera de bullicio, alegría y regocijo incomparables con los de las demás festividades de la Iglesia. / Esta fiesta mayor de un pueblo, la especial, la hecha ex profeso para él, y por eso á su manera ‘quiere’ celebrarla. / En este estado de cosas nos alló á los constantinenses el día 1º del que cursa, empezando la fiesta matutina con el saludo de las típicas ‘dulzainas y tamboriles’ que, junto con los ‘xiquets de Valls’, recorrieron las calles del pueblo y levantaron frente de las casas de muchos propietarios, atrevidas torres, cuyo mérito es costumbre ser recompensado por aquéllos ofreciéndoles un ligero refresco ó desayuno. / A las nueve de la mañana de los días primero y segundo del presente mes, celebróse el santo oficio de la misa, en la cual, por la penuria que porque está atravesando el Municipio de esta villa, no puedo venir ninguna capilla dirigida por algún maestro de música de alguna de las ciudades limítrofes, y, forzosamente, tuvimos que hacer música con nuestros músicos y canto con nuestros cantores; ¡y … gracias! / Ocupó el sagrado oráculo, durante los dos días que duró la fiesta mayor, un P. Franciscano quien, con frase clara, persuasiva, convincente y sonora á la par que florida y bella dicción catalana, hizo un brillante panegírico de las gloriosas virtudes de San Felix en el primer día y de San Cristóbal en el segundo, demostrando con datos fehacientes é irrefutables que, aunque aparentemente parezca que la fé cristiana bambolea, siempre y en todos lugares han sido estériles los esfuerzos del paganismo contra la única, verdadera, sacrosanta sapientísima religión del Mártir del Gólgota, pues, por doquiera con su sangre han sellado la tierra discípulos mártires como los mentados, terminando tan hermosísimas oraciones sagradas con conmovedores períodos que mantuvieron por largo rato en suspenso la religiosa atención del numeroso auditorio que llenaba por completo el Templo del Señor. / A la salida del oficio divino de la misa, y frente á la casa de la villa, en ambos días los ‘xiquets de Valls’ levantaron sus acostumbradas torres; y aunque va degenerando esta peligrosa clase de ‘sport’, no faltaron émulos de Hércules ganosos de hacer comprender al numeroso público que presenciaba el espectáculo, que eran de privilegiada constitución muscular; pero en cambio se exponían á recibir la rotura de algún órgano corporal y quedar en la flor de la juventud físicamente inutilizados para el resto de su vida. / Por la tarde hízose la tradicional procesión, recorriendo las principales calles, estando ésta repletas de curiosos espectadores, muchos de los cuales eran de los pueblos circundantes á este, y muy principalmente de Tarragona, que esperaban el paso de la procesión, en la cual brillaba por su ausencia todo nuestro ‘modernista’ Ayuntamiento, excepción hecha del primero y segundo alcaldes. / El elegante entoldado que se levantaba en la plaza del Castillo, y una espaciosa y adornada sala del dueño de uno de los tres cafés de esta villa, fueron los templos profanos donde la juventud, durante los dos días de fiesta, ha rendido ferviente culto á Terpsícore. / Eran las orquestas que estaban encargadas de solazar al bello y feo sexo, Austrich, de Valls, y Arangadeta, de Vendrell. / Como muchos pueblos, los jóvenes de ésta han formado siempre y forman dos bandos ó partidos en lo referente á baile, llegando muchas veces á tal punto el entusiasmo reinante entre ellos –lástima de no demostrarlo en otras cosas de mayor utilidad y valía– que no temen castigar su bolsillo particular, y muy principalmente el de sus padres, para poder contratar una buena orquesta. / Durante los días de fiesta mayor y á pesar de la aglomeración de gente, no hubo que lamentar ningún suceso desagradable, lo cual honra á esta villa, si bien no tanto como el ver de vez en cuando algún amante del dios Baco. / En resúmen, y para concluir, diremos que la fiesta mayor de este año en Constantí puede calificarse de buena profanamente considerada, esto es, para la juventud ansiosa siempre de planes; no más que regular en cuanto al lucimiento religioso afecta; y mala, malísima para los que, además de la extrema sequedad reinante que á pasos de gigante echa á perder la actual cosecha de vino y aceitunas, tienen sus campos devastados por la terrible filoxera, y no contaban con más recursos que el trato de la vid” (Diario del Comercio: 1900. BPT).

Aquest text no aporta les construccions dutes a plaça, malgrat la seva extensió. Sí, diversos comentaris sobre la idiosincràsia dels castells aquell temps.

Sobre les recompenses materials que obtenien els castellers. La crònica n’esmenta el matí de festa major. Aquestes, d’altres en altres instants i la recaptació de diners, aquells dies i abans, possibilitaven la contractació dels Xiquets de Valls. La hisenda municipal no assumia l’empresa. L’èxit d’aquesta depenia de la iniciativa privada. Com en tantes poblacions a l’època. L’arreplec de diners es concreta en aquesta ocasió en la contractació dels saraus musicals. Però també succeïa en els castells. L’organització de bàndols rivals explica els casos d’emparaulament de més d’una colla castellera.

Sobre el paper dels afeccionats a plaça. Vital atès el nombre de components d’una colla de Xiquets de Valls a l’època. Una quarantena. Aquí, alhora, el cronista descobreix el descrèdit i la decadència latent dels castells. Aleshores, ja conceptualitzats d’esport per la difusió de les pràctiques esportives aquell temps. L’autor estava alerta a la davallada de l’activitat. La seva condició benestant i benpensant, ho delata el seu anhel periodístic, va determinar la seva visió dels castells. El seu estrat social es contraposava al dels castellers i de la majoria dels afeccionats. Els accidents a l’entorn dels castells, dels quals també estava al cas, també van distorsionar el seu prisma.

Xavier Güell

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